El fútbol volvió a cruzarse con la realeza británica de una manera tan inesperada como simpática. Horas después de la histórica victoria de la selección argentina por 2 a 1 sobre Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, el rey Carlos III y la reina Camila visitaron el tradicional pub Hall & Woodhouse Badger Brewery, en el condado de Dorset, que celebraba sus 250 años de historia.
Durante el recorrido, el monarca se animó a servirse una pinta de Fursty Ferret, una de las cervezas más populares del local. Entre sonrisas y con evidente sentido del humor, lanzó una frase que rápidamente dio la vuelta al mundo: “Quizás sea un buen día para ahogar penas”, en alusión a la eliminación inglesa frente al conjunto albiceleste.
La derrota también tuvo eco en las redes sociales de la familia real. En una publicación de Instagram, expresaron su respaldo al capitán Harry Kane y al resto del plantel, destacando que, pese al duro golpe, “los Tres Leones siguen siendo el orgullo de una nación” y confiando en que volverán a levantarse.
El príncipe William también compartió un mensaje de apoyo. El heredero al trono elogió la entrega del equipo dirigido por Thomas Tuchel y afirmó que Inglaterra disputó uno de sus mejores torneos en años, aunque el sueño de conquistar un nuevo título mundial deberá seguir esperando. La prensa británica reflejó el impacto de la derrota con titulares cargados de desilusión. Desde The Telegraph hasta Daily Mail, los diarios coincidieron en describir la eliminación como el final de un sueño, mientras otros destacaron el protagonismo de Lionel Messi y el gol decisivo de Lautaro Martínez que selló la clasificación argentina a la gran final.
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