Un tiburón de tres metros se convirtió en una celebridad de Corea del Sur, pero ahora las autoridades enfrentan un problema inesperado: no consiguen convencerlo de regresar al mar. El animal, bautizado Bukangi, lleva aproximadamente un mes nadando por un canal de Busan. Después de varios intentos fallidos, decenas de trabajadores lograron conducirlo hacia la salida mediante una plataforma flotante. Sin embargo, pocas horas después, el tiburón encontró la manera de regresar. Bukangi, una hembra de tiburón arenero, pasó por debajo de una red colocada para impedir su retorno. Ahora permanece entre dos barreras separadas por unos 50 metros, mientras los rescatistas buscan otra estrategia. La presencia del animal despertó una auténtica fiebre turística. Según las autoridades municipales, más de 1,7 millones de personas se acercaron al canal desde su aparición, a mediados de septiembre.
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