Hace 66 millones de años, un gigantesco asteroide impactó contra la Tierra y provocó una de las mayores catástrofes de la historia: desaparecieron los dinosaurios y gran parte de la vida del planeta. Sin embargo, muchas plantas lograron sobrevivir. Ahora, un estudio internacional reveló cuál habría sido su “superpoder” para resistir semejante desastre. La clave estuvo en que varias especies tenían copias extra de su material genético. Esa condición, conocida como poliploidía, les permitió adaptarse mejor al caos climático posterior al impacto, con cambios bruscos de temperatura, falta de luz y sequías extremas. Los científicos analizaron casi 500 especies de plantas con flor y compararon sus genomas con fósiles antiguos. Así descubrieron que las duplicaciones genéticas aparecieron en momentos de grandes crisis ambientales, como el choque del asteroide o antiguos períodos de calentamiento global. Aunque en tiempos normales tener más copias del ADN puede ser una desventaja, en situaciones extremas funcionó como una herramienta de supervivencia. Las plantas con genomas duplicados pudieron desarrollar nuevas funciones y tolerar mejor el estrés ambiental. El hallazgo también abre una ventana hacia el presente. Los investigadores creen que este mecanismo podría ayudar a algunas plantas a enfrentar el actual cambio climático. “Lo que vemos del pasado sugiere que la poliploidía puede ayudar a las plantas a lidiar con estas condiciones estresantes”, explicó el investigador Yves Van de Peer.
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