El Vaticano recibió la noticia que esperaba desde hacía más de una semana: el Papa León XIV no necesitará someterse a ningún tratamiento adicional contra el cáncer de pulmón que le diagnosticaron y por el que fue operado el pasado 13 de octubre. Los resultados definitivos de la biopsia confirmaron que el tumor maligno estaba localizado y que pudo ser extirpado mediante la intervención quirúrgica. El anuncio llevó alivio a la Santa Sede y despejó una de las principales incógnitas que rodeaban la salud del Pontífice: su posibilidad de realizar el viaje a Sudamérica, que incluye una visita a la Argentina entre el 8 y el 11 de noviembre.
La confirmación llegó a través de un comunicado firmado por el médico personal del Papa, Luigi Carbone, y el cirujano torácico Stefano Margaritora, quien encabezó el equipo que lo operó en el hospital Gemelli de Roma.
“Se han completado los informes histológicos definitivos y los análisis de biología molecular del tejido extraído durante la intervención quirúrgica del Santo Padre”, explicaron los profesionales.
Los especialistas precisaron que los estudios confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar, el tipo más frecuente de cáncer de pulmón, pero que la enfermedad no se había extendido a otras partes del organismo.
“Los resultados han confirmado que se trataba de un adenocarcinoma pulmonar y que la enfermedad estaba localizada. Una evaluación oncológica posterior ha confirmado que no es necesario ningún tratamiento adicional”, señalaron.
La noticia resulta especialmente importante porque descarta, por el momento, la necesidad de recurrir a quimioterapia o radioterapia, dos tratamientos que habían generado preocupación por sus posibles efectos sobre la actividad del jefe de la Iglesia católica.
Una reaparición ante 30.000 fieles
Horas antes de conocerse el nuevo parte médico, León XIV había protagonizado una multitudinaria reaparición pública durante la tradicional audiencia general de los miércoles en la Plaza de San Pedro.
Ante unos 30.000 fieles, el Pontífice nacido en Chicago se mostró sonriente y participativo, en una jornada que permitió observar su evolución después de la cirugía.
Durante aproximadamente veinte minutos recorrió la plaza a bordo del papamóvil, saludó a los presentes, levantó los brazos y se detuvo en numerosas oportunidades para bendecir a bebés que las familias acercaban a su paso.
Uno de los momentos más emotivos ocurrió cuando advirtió que un hombre corría detrás de una valla con un niño en brazos para intentar acercárselo. El Papa pidió detener el vehículo y recibió al pequeño, que llevaba una camiseta con los colores de la selección peruana, un país especialmente significativo en su vida.
León XIV vivió durante dos décadas en Perú, primero como misionero agustino y posteriormente como obispo, por lo que ese destino tendrá un valor particular durante su próxima gira.
La audiencia también permitió comprobar que el Pontífice podía hablar durante períodos prolongados. Leyó su catequesis, saludó a representantes religiosos y a numerosas parejas de recién casados, y cantó el Padre Nuestro en latín.
Antes de comenzar su intervención, dedicó unas palabras a quienes acompañaron su recuperación.
“Lo primero que quiero decirles es: gracias por el apoyo de sus oraciones, gracias a Dios por su generosidad”, expresó ante la multitud.
Durante su mensaje abordó la importancia del matrimonio y de la familia, retomando las enseñanzas de la constitución pastoral Gaudium et spes, del Concilio Vaticano II.
También defendió la protección de la vida desde la concepción y recordó la responsabilidad de los dirigentes políticos y sociales de contribuir al fortalecimiento de la institución familiar.
La visita a la Argentina, cada vez más cerca
La evolución favorable del Papa tiene una consecuencia inmediata sobre su agenda internacional. León XIV mantiene previsto realizar una extensa gira por Sudamérica entre el 6 y el 17 de noviembre, con escalas en Uruguay, Argentina y Perú.
El itinerario comenzará en Uruguay, continuará en territorio argentino entre el 8 y el 11 de noviembre y finalizará en Perú, donde el Pontífice desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa.
Se trata de un recorrido particularmente exigente para alguien que acaba de atravesar una cirugía pulmonar, ya que contempla una docena de vuelos, dos traslados en helicóptero y actividades en ciudades situadas a gran altitud.
Sin embargo, el cirujano Stefano Margaritora había anticipado que no encontraba razones médicas para suspenderlo.
“En cuanto a un viaje largo, con desplazamientos en avión, que tendrá lugar dentro de aproximadamente tres semanas, diría que no hay motivos clínicos por los que no se pueda realizar”, aseguró en declaraciones a Vatican News.
El especialista explicó que, después de una intervención de estas características, una persona puede necesitar aproximadamente dos semanas para completar su recuperación física.
Los resultados definitivos de los estudios conocidos ayer reforzaron esa evaluación y alejaron la posibilidad de que el Pontífice tuviera que iniciar un tratamiento oncológico antes de emprender el viaje.
De todos modos, aunque los preparativos continúan y el Vaticano mantiene la gira en su agenda, todavía se espera una confirmación formal definitiva sobre su realización.
La expectativa es particularmente importante en la Argentina, que se prepara para recibir al primer papa estadounidense de la historia, en una visita que tendrá además un fuerte significado religioso y simbólico.
Mientras tanto, León XIV continuará retomando gradualmente sus actividades, acompañado por controles médicos periódicos. Después de días de preocupación e incertidumbre, el nuevo parte médico y las imágenes de su reaparición pública llevaron tranquilidad al Vaticano y renovaron las expectativas por una gira que podría convertirse en uno de los acontecimientos más importantes de su pontificado.
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