El senador Flávio Bolsonaro fue proclamado como candidato presidencial del Partido Liberal (PL) para competir contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones de octubre. Durante una convención partidaria realizada en San Pablo, el dirigente de 45 años se presentó como el continuador del proyecto político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien permanece preso por su condena por el intento de golpe de Estado de 2022.
El acto reunió a cerca de un millar de militantes y tuvo como principal invitado al presidente argentino, Javier Milei (ver aparte).
En su discurso, Flávio Bolsonaro reivindicó el legado de su padre y aseguró que, pese a tener un perfil más moderado, mantiene intacta la identidad del bolsonarismo. “Puedo ser más calmo, más sonriente y más moderado, pero aquí hay sangre de Bolsonaro”, afirmó, al tiempo que advirtió que Brasil podría avanzar hacia una “dictadura” si Lula obtiene un nuevo mandato.
Entre los asistentes predominaron los simpatizantes vestidos con la camiseta de la selección brasileña, convertida en uno de los principales símbolos del bolsonarismo. Durante varios momentos del acto corearon consignas contra el presidente brasileño.
Aunque en marzo Flávio Bolsonaro había logrado igualar a Lula en algunos sondeos, una encuesta de Datafolha difundida el viernes le otorgó el 43% de intención de voto en un eventual balotaje, frente al 48% del actual mandatario.
Una campaña atravesada por las polémicas
El lanzamiento de la candidatura llega después de varios meses complicados para el senador. En mayo, el sitio Intercept Brasil reveló mensajes en los que solicitaba apoyo económico al banquero Daniel Vorcaro, investigado por un presunto fraude financiero, para financiar una película sobre la vida de su padre.
A esa controversia se sumó un conflicto familiar con la ex primera dama Michelle Bolsonaro, quien en junio lo acusó públicamente de haberla maltratado durante una conversación telefónica. Días atrás, Flávio publicó un video pidiéndole disculpas, gesto que fue aceptado por Michelle, aunque la dirigente no asistió a la convención y solo participó mediante un mensaje grabado de respaldo.
También enviaron mensajes de apoyo, a través de videos, Jair Bolsonaro —mediante una recreación realizada con inteligencia artificial, ya que la Justicia le prohibió realizar manifestaciones políticas desde la prisión domiciliaria— y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
La economía y la relación con Estados Unidos
La campaña presidencial comenzó además bajo el impacto de las nuevas medidas comerciales adoptadas por Estados Unidos contra Brasil. Este mes, Washington aplicó una nueva ronda de aranceles a productos brasileños, profundizando las tensiones bilaterales.
En los últimos días, Flávio Bolsonaro volvió a cuestionar el sistema de votación electrónica, una postura similar a la que derivó en la inhabilitación política de su padre.
Desde el oficialismo, Lula convirtió el conflicto comercial con Estados Unidos en uno de los ejes de la campaña y acusa a su rival de favorecer los intereses de Donald Trump por encima de los de Brasil. En ese contexto, Flávio Bolsonaro pidió sin éxito que la administración estadounidense postergara la entrada en vigor de los nuevos aranceles hasta después de las elecciones para evitar, según sostuvo, que la medida terminara beneficiando políticamente al actual presidente.
SUSCRIBITE a esta promo especial