Europa atraviesa un verano (boreal) marcado por temperaturas récord y una sequía persistente que multiplica las emergencias. Mientras Grecia y Francia luchan contra incendios forestales de gran magnitud, el Reino Unido registró el julio más seco en casi dos siglos, una combinación que vuelve a poner en evidencia los efectos de los fenómenos climáticos extremos.
En Grecia, un gran incendio al oeste de Atenas volvió a intensificarse impulsado por fuertes vientos, obligando a evacuar a más de 1.000 personas. La emergencia se agravó tras la colisión de dos helicópteros que participaban en las tareas de extinción, accidente en el que murieron dos tripulantes y otros dos resultaron heridos.
Las autoridades desplegaron una amplia operación aérea para intentar frenar el avance de las llamas, que destruyeron viviendas, granjas y obligaron al cierre de una autopista.
En Francia, los bomberos continuaban vigilando posibles rebrotes en el gigantesco incendio que arrasó la región de Burdeos. Aunque miles de evacuados pudieron regresar a sus hogares, el fuego ya consumió unos 420 km2, convirtiéndose en el mayor incendio forestal registrado en el país. Solo en la localidad de Le Porge quedaron destruidas 183 viviendas, mientras varios campamentos turísticos permanecen cerrados.
Al mismo tiempo, otro foco activo en la región de Provenza seguía sin ser controlado, con unos 1.500 bomberos trabajando para evitar que los vientos reavivaran las llamas.
SEQUÍA HISTÓRICA
Más al norte, el Reino Unido enfrenta una realidad diferente pero igual de preocupante. Inglaterra y Gales atravesaron el julio más seco en casi 200 años y amplias zonas fueron declaradas oficialmente en sequía. La escasez de lluvias llegó acompañada de temperaturas excepcionalmente altas, tras sucesivas olas de calor registradas desde mayo.
El panorama se extiende a otros países europeos. En los Países Bajos, un gran incendio forestal obligó a evacuar un camping y a suspender servicios ferroviarios, mientras helicópteros militares colaboraban en las tareas de extinción.
Los expertos advierten que Europa es el continente que más rápido se calienta en el planeta y que el aumento de las temperaturas, combinado con largos períodos sin lluvias, deja la vegetación extremadamente seca y favorece incendios cada vez más intensos y difíciles de controlar. El riesgo seguirá siendo elevado durante los próximos días en buena parte del continente, incluso en regiones donde estos episodios eran poco habituales.
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