El argentino Rafael Grossi quedó en el segundo lugar de la quinta votación informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para definir al próximo secretario general, aunque la competencia sigue abierta y ningún candidato logró aún una mayoría suficiente.
Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), obtuvo seis votos de “alentar”, siete de “desalentar” y dos “sin opinión”. Perdió dos apoyos respecto de la ronda del 29 de septiembre, cuando había reunido ocho votos favorables y siete negativos, pero avanzó un puesto por la caída de otros postulantes. En el entorno de Grossi destacaron que logró mantenerse entre los principales candidatos pese a las variaciones. En la tercera votación había obtenido cinco apoyos.
La costarricense Rebeca Grynspan volvió a quedar al frente con nueve votos favorables y seis negativos. En la consulta anterior había reunido diez apoyos, tres rechazos y dos votos sin opinión. La guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett, que compartía el segundo puesto con Grossi en la ronda anterior, bajó de ocho a cinco votos favorables y recibió nueve rechazos. El senegalés Macky Sall también obtuvo cinco apoyos. La española María Fernanda Espinosa y el ugandés Olara Otunnu consiguieron tres cada uno, mientras que la ecuatoriana Ivonne A-Baki no recibió votos favorables. La quinta ronda volvió a mostrar la dificultad de un consenso. Para avanzar, un candidato necesita al menos nueve votos favorables entre los 15 integrantes del Consejo de Seguridad y no puede recibir el veto de EE UU, China, Rusia, Francia o Reino Unido.
Grossi fue postulado por Argentina para suceder al portugués António Guterres, cuyo segundo mandato finalizará el 31 de diciembre. La definición deberá atravesar nuevas negociaciones, ya que ninguno de los candidatos consiguió hasta ahora el respaldo necesario para asegurar su elección.
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