Pese a la desilusión política, la mayor preocupación de los peruanos es la inseguridad en un país donde proliferan las bandas criminales y las denuncias de extorsión aumentaron nueve veces en cinco años.
“Es lo más crítico. Espero que acaben con la delincuencia”, aseguró a AFP Carlos Altamirano, ingeniero de 49 años, tras votar en el norte de Lima.
Fujimori receta mano dura: militarizar cárceles y zonas conflictivas, y expulsar migrantes para acabar -dice- con la “lacra social” con la “misma fuerza” con que su padre venció a la insurgencia en los años 1990.
Sánchez propone encarar la corrupción en la Policía y la Justicia, ante lo que denuncia como una complicidad de élites políticas con la criminalidad.
Su base social está en el campo empobrecido y abandonado, donde la inseguridad es menor. Fujimori la tiene en Lima, que de 2020 a 2025 triplicó la tasa de homicidios, para llegar a un índice de 23 por cada 100.000 habitantes.
¿Dos modelos distintos?
El ganador recibirá un Perú económicamente estable, con crecimiento del PIB de 3,4% y baja inflación. Pero siete de cada diez trabajadores están en la economía informal.
Fujimori defiende propuestas neoliberales, el respeto a la propiedad privada y la atracción de inversiones.
Sánchez ofreció alzas salariales y trató de tranquilizar a los inversionistas al prometer que mantendrá la apertura económica e independencia del estratégico Banco Central, que tiene el mismo presidente desde hace más de dos décadas.
En su cuarta postulación para conquistar la presidencia, Fujimori, de 51 años, ha prometido, en caso de ganar el balotaje, un gobierno firme y compuesto por los mejores para recuperar el orden y acabar con las extorsiones que agobian a miles de peruanos. Además, está abierta a mantener y abrir las puertas a las inversiones de todo tipo, incluidas las de capitales internacionales.
Sánchez ha indicado que una eventual gestión suya también estará abierta a las inversiones extranjeras, incluidas las de Estados Unidos y China, aunque señaló que buscaría renegociar los contratos de extracción de recursos naturales, en especial los de minerales y gas natural.
Estados Unidos siguió de cerca la votación. El embajador de ese país, Bernie Navarro, visitó un colegio de Lima para observar y “asegurar que hay aquí transparencia”, según dijo a la televisora Latina.
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