Irán advirtió que endurecerá su respuesta a las ofensivas de Estados Unidos, en una nueva escalada del conflicto que mantiene en vilo a Medio Oriente. Un funcionario iraní aseguró que Teherán abandonó la política de responder de manera proporcional y que cualquier nueva agresión tendrá una reacción “más rápida, más intensa y más dolorosa”.
La advertencia fue lanzada por Mohamad Baqer Qalibaf, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, tras los enfrentamientos registrados en aguas del Golfo. “Los estadounidenses deben haber comprendido que la era de las respuestas proporcionales terminó”, afirmó.
La tensión se concentra en especial en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de crudo. Teherán mantiene bloqueado el paso y Washington impuso un cerco a los puertos iraníes, lo que redujo drásticamente el tráfico marítimo. Otro funcionario, Mohsen Rezai, anunció que en los próximos días se declarará “zona prohibida” un sector cercano al estrecho y que los barcos que ingresen serán sancionados.
Los Guardianes de la Revolución afirmaron haber atacado ayer un vehículo militar estadounidense no tripulado que, según Teherán, intentaba ingresar en una zona protegida. Washington negó el episodio. La escalada comenzó a fines de agosto, después de un período de relativa calma. Estados Unidos bombardeó instalaciones iraníes en el área del estrecho, luego de acusar a fuerzas de Teherán de lanzar ataques contra un portaaviones y un destructor estadounidenses.
Irán respondió con ataques contra tres buques petroleros que, según los Guardianes, habían cruzado el estrecho sin autorización. Además, Teherán presentó estas acciones como represalia por los bombardeos contra tres petroleros iraníes, uno situado frente a la isla de Jark, donde funciona la principal terminal petrolera del país.
El conflicto tiene consecuencias que exceden el frente marítimo. La reducción del tránsito por Ormuz genera preocupación por el suministro energético mundial y contribuye a mantener elevados los precios del petróleo.
Trump intenta restarle importancia al enfrentamiento de cara a las elecciones legislativas de noviembre y sostiene que Estados Unidos lleva adelante una “guerra económica” contra Irán, acompañada por ataques puntuales.
Mientras tanto la violencia se extiende por otros escenarios. En el sur de Líbano, bombardeos israelíes dejaron al menos siete muertos. Con la diplomacia estancada y el tráfico marítimo reducido, la amenaza iraní de responder con mayor intensidad aumenta el riesgo de una nueva escalada regional y suma presión sobre una economía mundial que depende de la estabilidad de esta estratégica ruta petrolera.
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