Irán lanzó una nueva oleada de represalias contra posiciones estadounidenses en Medio Oriente y advirtió que prepara una “nueva estrategia” para responder a la ofensiva de Washington. Los Guardianes de la Revolución informaron de ataques con misiles y drones contra bases de Estados Unidos en Jordania, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Bahrein y el Kurdistán iraquí.
La respuesta llegó después de nuevos bombardeos estadounidenses contra territorio iraní que, según medios estatales de Teherán, dejaron al menos 11 muertos. Entre las víctimas hay cuatro personas que murieron durante una boda en el distrito de Sirik, en el sudeste del país, donde además unas 70 resultaron heridas. Otras siete personas fallecieron en Juzestán. Los Guardianes de la Revolución también reportaron cuatro muertos entre sus integrantes y otros cuatro en las filas de los Basijis, una fuerza paramilitar.
El ataque contra la boda provocó una fuerte reacción en Irán. Imágenes difundidas en redes mostraron escombros y escenas de desesperación. El portavoz del Mando Central estadounidense, Tim Hawkins, rechazó las acusaciones y afirmó que las fuerzas de su país “nunca atacan a civiles”.
En el frente militar, Teherán aseguró haber golpeado instalaciones estadounidenses en Erbil, en el Kurdistán iraquí, donde habría destruido un centro de mantenimiento, almacenes y parte de un sistema de vigilancia. También informó de un ataque con misiles balísticos contra un campo de entrenamiento de Marines estadounidenses en Jordania, cerca de las fronteras con Israel y Arabia Saudita.
ORMUZ SIGUE BAJO PRESIÓN
El conflicto mantiene además bajo presión al estrecho de Ormuz, una de las principales rutas energéticas del mundo. Irán ha utilizado su control sobre esa vía como herramienta de presión y la navegación comercial permanece muy limitada. Antes de la guerra, por allí transitaba cerca del 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado.
En medio de la tensión, Donald Trump propuso cambiar el nombre del estrecho por “estrecho de Trump” y había advertido que respondería con ataques “mucho más duros” si Teherán tomaba represalias.
La última ronda de combates comenzó el domingo, cuando Washington atacó objetivos iraníes. La guerra se inició a finales de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán que mató al líder supremo, Alí Jamenei. Desde entonces, Washington mantiene además un bloqueo naval sobre los puertos iraníes.
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