La capital de Ucrania vivió en la jornada de ayer una de sus noches más trágicas desde el comienzo de la invasión rusa en 2022. Una feroz ofensiva con 496 drones y 74 misiles lanzados por Rusia dejó al menos 25 muertos y 85 heridos, entre ellos dos niños, mientras los equipos de emergencia continuaban buscando sobrevivientes entre los escombros.
Las explosiones se prolongaron durante horas y obligaron a unas 52.000 personas, incluidos 4.500 menores, a refugiarse en estaciones de metro (subte), la cifra más alta registrada en los últimos años.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, acusó a Moscú de atacar deliberadamente zonas civiles, prometió responder y reclamó más apoyo de sus aliados para reforzar la defensa aérea.
En tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, condenó la ofensiva y exigió un alto el fuego inmediato.
Desde Moscú, el Ministerio de Defensa afirmó que el objetivo fueron instalaciones militares y energéticas, mientras el Kremlin advirtió que mantendrá la presión sobre Ucrania.
SUSCRIBITE a esta promo especial