La esposa del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, Begoña Gómez, será enviada a juicio con un jurado popular como presunta autora de los delitos de tráfico de influencias y malversación. La decisión fue adoptada por el juez Juan Carlos Peinado, quien investigó el caso durante casi dos años y medio y deja la causa encaminada al juicio antes de jubilarse esta semana.
En la resolución, Peinado rechaza imponer medidas cautelares a Gómez, aunque establece varias obligaciones. Deberá permanecer a disposición de la Justicia y comunicar cualquier cambio de domicilio o paradero. El magistrado ordenó además investigar la capacidad económica de Gómez y solicitó sus cinco últimas declaraciones fiscales para determinar eventuales responsabilidades económicas.
La causa comenzó a partir de una denuncia presentada por Manos Limpias, que basó su presentación en informaciones de prensa. La investigación se centró en la actividad profesional de Gómez cuando codirigía una cátedra pública de la Universidad Complutense de Madrid. Inicialmente, Peinado había planteado que fuera juzgada por cuatro delitos: tráfico de influencias, malversación, apropiación indebida y corrupción en los negocios. Sin embargo, la defensa recurrió y la Audiencia Provincial de Madrid modificó el alcance de la acusación. El tribunal resolvió que el procedimiento con jurado continuara únicamente por tráfico de influencias y malversación, mientras que ordenó el sobreseimiento por apropiación indebida y corrupción en los negocios.
El caso además ahora tuvo una fuerte repercusión política. La oposición utilizó la investigación para cuestionar a Sánchez y vincular su entorno familiar con posibles irregularidades. El envío a juicio abre una nueva etapa judicial, pero no supone una condena: la responsabilidad penal de Gómez deberá determinarse durante el proceso judicial.
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