La inflación en Estados Unidos volvió a acelerarse en mayo y alcanzó el 4,2% interanual, su nivel más alto en tres años, según datos oficiales. El aumento estuvo impulsado sobre todo por el fuerte encarecimiento de la energía tras la crisis desatada en Medio Oriente, que afectó el mercado petrolero mundial.
Los precios de la energía subieron 23,5% respecto de mayo de 2025, mientras que la nafta se disparó 40,5%. También avanzaron los alimentos, con un alza del 2,7%, además de servicios como salud, transporte aéreo y entretenimiento. El dato supone un desafío para el presidente Donald Trump de cara a las elecciones legislativas de noviembre. El mandatario dijo que la inflación “caerá como una piedra” cuando termine el conflicto con Irán.
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