¿Qué tan grande puede ser una torta de bodas? Para el pastelero español Marc Suárez, aparentemente, no hay límites. Su última creación mide 3,5 metros de alto, 1,8 de ancho y pesa nada menos que 500 kilos. Más que un pastel, parece una gigantesca obra de arte. El encargo llegó desde Arabia Saudita para una boda real. Suárez tardó un mes y medio en diseñar el concepto y otros cuatro meses en convertirlo en realidad. La magnitud del proyecto fue tal que tuvo que pedir ayuda a amigos, familiares y otros pasteleros. Uno de los trabajos más laboriosos fue colocar los 33.000 pétalos que decoran la pieza. Hubo que fabricarlos, pintarlos y ensamblarlos con ramas y flores. En total, el pastel demandó unas 1.800 horas de trabajo. La impresionante creación fue presentada en la Ópera Garnier de París, durante la boda de una pareja saudí que prefirió mantener el anonimato. Los novios habían pedido algo muy particular: que el pastel no pareciera un pastel, sino un monumento que rindiera homenaje a la celebración y al espectacular escenario. Y hay un último detalle que sorprende todavía más: apenas el 0,1% de la gigantesca estructura es realmente pastel. El resto está hecho con pasta de azúcar moldeada a mano y chocolate blanco. Eso sí, probablemente sea una de las pocas tortas de bodas que necesita casi un equipo de construcción para servirla.
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