Colombia atraviesa las horas más decisivas de la búsqueda de sobrevivientes tras el terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el centro y oeste del país. Mientras el Gobierno decretó tres días de duelo por las víctimas, los equipos de emergencia aceleran las tareas ante el cierre de la ventana de 72 horas considerada clave para encontrar personas con vida.
El balance oficial elevó ayer a 265 la cantidad de fallecidos, mientras que 3.755 personas resultaron heridas y otras 287 permanecen desaparecidas. El Valle del Cauca concentra la mayor cantidad de muertos, con 125, seguido por Risaralda, con 94. También se registraron víctimas en Chocó, Caldas y Antioquia.
“Nos quedan 24 horas”, advirtió el alcalde de Cali, Alejandro Eder, al señalar que los rescatistas ingresaron en la etapa final de ese período crítico. La advertencia no significa que después de ese plazo sea imposible hallar sobrevivientes, pero las chances disminuyen a medida que pasan los días.
En Cali, centenares de bomberos y especialistas trabajan con perros adiestrados, sensores, radares y cámaras para localizar señales de vida entre toneladas de concreto. Desde el lunes, lograron rescatar con vida a 88 personas. En Pereira también hubo momentos de esperanza, como el rescate de Daniela Largo, de 32 años, quien permaneció más de 35 horas atrapada en un hotel derrumbado.
La magnitud de la destrucción obliga a combinar tecnología y trabajo manual. Durante las primeras jornadas, miles de voluntarios retiraron escombros con sus propias manos y formaron cadenas humanas. El puño levantado se convirtió en símbolo de las tareas de rescate: cada vez que los bomberos pedían silencio para escuchar posibles llamados, todos detenían sus movimientos.
Ahora, sin embargo, las autoridades de Cali restringieron el ingreso de voluntarios a los puntos de búsqueda para evitar riesgos y permitir que los equipos profesionales trabajen sin interferencias. En la ciudad todavía habría personas atrapadas, mientras que también continúan las búsquedas en Pereira y Quibdó.
El terremoto dejó además una enorme destrucción material: 9.215 viviendas quedaron destruidas y otras 45.457 sufrieron daños. También colapsaron 140 edificios, mientras que 1.667 centros educativos resultaron destruidos, 188 centros de salud fueron afectados y dos aeropuertos quedaron fuera de servicio. En total, más de 49.000 personas fueron afectadas.
Las réplicas -más de 130 desde el sismo principal- mantienen en alerta a la población. Muchas familias permanecen en parques y espacios abiertos por temor a regresar a sus viviendas.
Mientras avanza la búsqueda, Colombia recibe ayuda internacional. Estados Unidos ofreció 15,5 millones de dólares, la Unión Europea anunció dos millones de euros y España aportará otro millón.
SUSCRIBITE a esta promo especial