España y Marruecos desplegaron un amplio operativo de seguridad en torno a Ceuta para impedir un nuevo intento de ingreso masivo al enclave español en el norte de África, luego de que cientos de migrantes se movilizaran hacia la frontera tras convocatorias difundidas a través de redes sociales.
El principal dispositivo se concentró en Fnideq, también conocida como Castillejos, la última localidad marroquí antes de la frontera con Ceuta. Allí, fuerzas militares y policiales bloquearon los accesos e impidieron que grupos de jóvenes, entre ellos numerosos migrantes subsaharianos, descendieran desde las colinas hasta la valla fronteriza.
Las fuerzas antidisturbios marroquíes avanzaron sobre algunos de los grupos concentrados y utilizaron gases lacrimógenos. También se registraron forcejeos con quienes intentaban continuar hacia territorio español. Como resultado del operativo, más de 300 personas fueron detenidas.
EL ANTECEDENTE QUE ENCENDIÓ LAS ALARMAS
La fuerte presencia de las fuerzas de seguridad respondió al temor de que se repitiera lo ocurrido el 30 de julio, cuando decenas de miles de personas consiguieron ingresar de manera irregular a Ceuta.
Según las estimaciones difundidas, unas 80.000 personas atravesaron entonces la frontera y alrededor de 10.000 todavía permanecerían en el enclave. Parte de ellas se instaló en la playa del Trampolín, donde se multiplicaron los asentamientos precarios junto al mar.
Muchos de los migrantes intentaron alcanzar territorio español a nado. La peligrosa travesía dejó más de un centenar de muertos por ahogamiento.
Aquel movimiento había sido impulsado mediante convocatorias en redes sociales y aplicaciones de mensajería, acompañadas por información falsa que aseguraba, entre otras cosas, que la frontera se encontraba abierta o que quienes alcanzaran España por mar no podrían ser devueltos a Marruecos.
UNA NUEVA CONVOCATORIA POR REDES SOCIALES
Las autoridades españolas y marroquíes se encontraban en alerta ante la circulación de nuevos mensajes en Facebook, WhatsApp y TikTok que llamaban a repetir el ingreso masivo este sábado 15 de agosto.
“Hermanos, al atardecer y al amanecer del día 15 todo el mundo entra” y “La gente que quiera venir el 15 que rece. Dios los va a ayudar a entrar” fueron algunos de los mensajes detectados y que pusieron en alerta a las fuerzas de seguridad de ambos países.
En los días previos, el Ministerio del Interior marroquí informó además sobre la detención de personas sospechadas de promover nuevos intentos de ingreso irregular hacia Ceuta y Melilla.
UN FUERTE DESPLIEGUE A AMBOS LADOS DE LA FRONTERA
Marruecos reforzó la infraestructura fronteriza en Fnideq con nuevas barreras y desplegó cañones de agua, patrullas sobre la costa mediterránea y controles vehiculares y peatonales en las principales rutas de acceso.
España también incrementó el número de efectivos destinados a Ceuta. Unos 880 agentes de la Policía Nacional fueron desplegados en el enclave, 270 más que durante el operativo de fines de julio.
El dispositivo cuenta además con aproximadamente 2.000 integrantes de las Fuerzas Armadas y unos 700 agentes de la Guardia Civil. La vigilancia también se reforzó en Melilla, el otro enclave español situado en el norte de África.
Madrid y Rabat mantienen abiertos los canales de cooperación para reforzar la vigilancia marítima y terrestre y coordinar las acciones frente a nuevos intentos de ingreso.
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