El papa León XIV dijo a reporteros que eran bienvenidos en la cobertura de su viaje, al tiempo que respondía al intento del gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de impedir que algunos medios ingresen a la Casa Blanca. En ese sentido, reafirmó la importancia de que los periodistas difundan las actividades de las figuras públicas.
La llegada de León XIV a Francia es la primera visita oficial de un jefe de Estado del Vaticano a ese país desde Benedicto XVI en 2008. Si bien el Francisco había arribado a suelo francés en tres oportunidades (Estrasburgo en 2014, Marsella en 2023 y Córcega en 2024), durante su pontificado nunca realizó visitas oficiales. En este sentido, el papa estadounidense se diferencia en términos diplomáticos a su predecesor argentino en que este había concedido "prioridad a las periferias" y además intentó mantener su figura alejada de los usos políticos de los gobiernos.
León XIV habló en el avión camino a Francia, donde ayer ya tuvo una multitudinaria misa y visitó la catedral de Notre Dame.
Cuando un periodista de la televisora CNN le preguntó sobre el intento del gobierno de Trump de impedir el acceso a esa cadena de TV y a reporteros de otros medios, el pontífice señaló que la prensa era bienvenida en su avión. “Me alegra mucho que aquí sean todos bienvenidos”, manifestó. Dijo que una buena cobertura mediática es importante, así como también lo es “que la tengamos en todas partes, para todos”.
CNN, MS NOW y Politico regresaron a la Casa Blanca el jueves después que un juez les concedió un respiro del veto de Trump, pero el extraordinario enfrentamiento entre el mandatario republicano y los medios noticiosos cuya cobertura no le gusta continuó.
En una jornada de gran repercusión debido a la visita del presidente chino Xi Jinping a Washington y a la cena de Estado en su honor, ninguna gran cadena estadounidense ofreció una cobertura en vivo, y tanto CNN como MS NOW indicaron que a sus periodistas se les negó el acceso a la llegada de Xi a la cena de Estado.
El papa estadounidense, que en noviembre va a llegar a la Argentina, defiende desde hace mucho tiempo la necesidad de una prensa libre e independiente, como planteó en una de sus primeras audiencias como pontífice. Hablando con los periodistas que cubrieron el cónclave de 2025 que lo eligió, León XIV pidió la liberación de reporteros encarcelados y reafirmó el “precioso don de la libertad de expresión y de prensa”.
Dicho esto, desde la pandemia del Covid-19 no se permite que medios independientes cubran las sesiones fotográficas dentro del estudio privado del Papa cuando recibe la visita de jefes de Estado. Además, muchas de sus audiencias privadas con otros grupos y personas están cerradas a la prensa ajena a la Santa Sede.
Los comentarios de León XIV sobre Trump a bordo de su avión siguieron a otros realizados en abril acerca de las críticas del mandatario estadounidense a su oposición a la guerra con Irán. Su postura le valió el reconocimiento de algunos parisinos contrarios a las políticas de Trump, que acudieron en masa para celebrar la primera visita oficial de Estado de un Papa en 18 años. “Se atrevió, desde su posición, a oponerse al presidente de Estados Unidos”, afirmó Thierry Marien, un jubilado que hizo fila durante horas para conseguir un lugar en la ruta del papamóvil hacia la catedral de Notre Dame, reconstruida tras el incendio.
“No porque esté en contra del presidente estadounidense, sino porque está en contra de países donde podemos ver que existe el riesgo de que sus sistemas políticos se vuelvan un poco más dictatoriales y ya hay suficientes de esos en el mundo”.
León XIV tomó más distancia de las políticas del gobierno de Trump más tarde el viernes al realizar una larga visita a la UNESCO, la agencia cultural y educativa de la ONU, de la que Estados Unidos se ha retirado como parte de su repliegue de la organización internacional.
Advertencia sobre la IA
El papa León XIV advirtió, además, contra el riesgo de perder la humanidad en un “paraíso de máquinas” impulsado por la inteligencia artificial, durante su primer día de visita a Francia donde fue aclamado por multitudes y miles de jóvenes.
Unas 300.000 personas, según estimaciones oficiales avanzadas por el Vaticano, abarrotaron las calles de la “Ciudad de la Luz” para ver la primera visita papal desde la de Benedicto XVI en 2008.
“¡Aquí llega!”, gritó una persona mientras el papamóvil del pontífice estadounidense-peruano circulaba en su primer baño de masas, bajo un cielo despejado y azul. “Mira, es el Papa, esto es una locura”, dijo otra.
Terry Spytek, de 83 años, viajó desde Estados Unidos para ver a su compatriota sólo durante tres segundos, pero cree que valió la pena. “Lo siento aquí mismo, en mi corazón. Me siento muy conmovida, aunque haya sido una mirada muy rápida”, agregó.
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