Wall Street cerró ayer en rojo, con sus principales índices en baja, en una jornada marcada por la cautela de los inversores ante la incertidumbre sobre las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para poner fin al conflicto en Medio Oriente. Dentro de la rueda se destacó el fuerte retroceso de Mercado Libre (Meli), cuya acción llegó a hundirse 7,2% y terminó la jornada con una caída del 4,81%, luego de un balance que volvió a generar dudas entre los accionistas.
El gigante latinoamericano del comercio electrónico sufrió una nueva ola de ventas pese a haber presentado resultados históricos. La compañía superó por primera vez los US$ 10.000 millones de ingresos trimestrales, con un crecimiento interanual del 50% y una expansión del 43% en moneda constante, el ritmo más elevado en cuatro años. Sin embargo, el mercado reaccionó negativamente por la contracción de sus márgenes de rentabilidad.
MOTIVO DEL CASTIGO BURSÁTIL
Según los analistas, el principal motivo del castigo bursátil fue la decisión de la empresa de mantener un fuerte nivel de inversiones, especialmente en Brasil, para ampliar su participación frente a la creciente competencia de gigantes como Shein y Temu. Esa estrategia permitió sostener el crecimiento del negocio, pero redujo los márgenes de ganancias y generó preocupación entre los inversores.
El resultado operativo de Mercado Libre cayó 17% interanual y el margen EBIT (que indica cuánto dinero gana un negocio puramente por su actividad comercial principal, sin contar deudas ni impuestos) se redujo 550 puntos básicos hasta el 6,7%, una cifra similar a la del trimestre anterior. Para los especialistas, el mercado no cuestiona la capacidad de expansión de la compañía, sino el tiempo que demandará convertir ese crecimiento en una mayor rentabilidad.
Desde Delphos señalaron que la dirección de la empresa no estableció una fecha para un punto de inflexión en los márgenes y confirmó que continuará invirtiendo al ritmo actual. En tanto, analistas de IOL destacaron que la firma continúa ganando escala, con Brasil como principal motor y una recuperación visible en el negocio financiero, aunque advirtieron que será clave observar si las inversiones en Brasil y México generan una mejora operativa en los próximos períodos.
En el escenario general de Wall Street, el Dow Jones perdió 0,85% y se ubicó en 53.885 puntos, poniendo fin a una racha positiva de cinco jornadas consecutivas. El S&P 500 retrocedió 0,18%, hasta los 7.709 enteros, mientras que el Nasdaq tecnológico cedió apenas 0,06%, hasta las 26.348 unidades.
Los mercados operaron con prudencia luego de varios días de avances impulsados por la temporada de balances corporativos. La expectativa por posibles progresos en las conversaciones entre Washington y Teherán influyó en el ánimo inversor, mientras Irán anunció un acuerdo con Omán para abrir una nueva ruta en el estrecho de Ormuz.
El petróleo de Texas subió 2,75%, hasta US$77,29 por barril, un movimiento que impulsó cierta aversión al riesgo y presionó a las acciones.
Por sectores, las mayores pérdidas correspondieron a las compañías industriales, con una baja del 0,8%, mientras energía, salud y tecnología lograron cerrar en positivo. En otros mercados, el oro alcanzó los US$4.307 por onza, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años subió al 4,664%, el euro cotizó a 1,1521 dólares y el bitcóin bajó hasta los US$64.460.
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