Estados Unidos aumentó en las últimas horas la presión económica sobre Irán con un plan bautizado “Operación Paria Económico”, presentado por el secretario del Tesoro, Scott Bessent, con el objetivo de profundizar el aislamiento financiero de Teherán y golpear sus principales vías comerciales.
Bessent advirtió que cualquier país que mantenga vínculos económicos con el régimen iraní quedará expuesto a las sanciones estadounidenses. La estrategia apunta a cinco sectores considerados clave: activos digitales, tecnología, oro, aviación y transporte marítimo.
La iniciativa llega casi seis meses después del inicio de la guerra contra Irán, en un escenario marcado por el estancamiento de las negociaciones de paz y las restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta vital para el comercio mundial de hidrocarburos.
China reaccionó de inmediato. Beijing aseguró que defenderá sus intereses y cuestionó las sanciones unilaterales de Washington.
El gigante asiático es, además, el principal destino del petróleo iraní y un actor central en la red utilizada por Teherán para sortear las restricciones.
SUSCRIBITE a esta promo especial