La Unión Europea advirtió ayer que Rusia no está mostrando señales concretas de querer poner fin a la guerra en Ucrania, pese al renovado impulso diplomático de Estados Unidos. La jefa de la diplomacia comunitaria, Kaja Kallas, afirmó que Moscú no ha planteado ninguna concesión que permita avanzar hacia un acuerdo.
“En este momento no vemos que Rusia esté realmente interesada en la paz”, sostuvo Kallas durante una rueda de prensa en Vilna, junto al primer ministro lituano, Mindaugas Sinkevicius. Según la funcionaria, el principal obstáculo es que Moscú no ha demostrado disposición a ceder en ninguno de los puntos centrales del conflicto.
Las declaraciones se produjeron después de la visita a Kiev de Steve Witkoff y Jared Kushner, enviados especiales del presidente estadounidense Donald Trump. El viaje, realizado el domingo, fue el primero de ambos representantes a Ucrania, luego de varios encuentros con el presidente ruso, Vladímir Putin, en Moscú.
Kallas consideró positivo que la llegada de los emisarios estadounidenses coincidiera con tres días sin bombardeos contra la población civil y destacó la importancia de que pudieran conocer directamente la situación sobre el terreno. Sin embargo, advirtió que Rusia continúa recurriendo a ataques aéreos contra civiles cuando pierde iniciativa en el campo de batalla.
El viaje de Witkoff y Kushner forma parte de los esfuerzos de Washington para reactivar las conversaciones entre Rusia y Ucrania, después de que los contactos trilaterales quedaran interrumpidos en febrero. La UE celebró el nuevo movimiento diplomático, aunque el portavoz comunitario Christian Wigand señaló que las acciones y declaraciones de Putin todavía no apuntan al final de la guerra.
Kallas también dejó claro que Bruselas no puede actuar como un mediador neutral porque ha respaldado a Ucrania desde el comienzo de la invasión. A su juicio, corresponde a Moscú y Kiev negociar directamente, mientras la UE debe establecer qué condiciones está dispuesta a aceptar.
Entre ellas aparecen cuestiones especialmente sensibles, como las garantías de seguridad para Ucrania y su eventual ingreso al bloque comunitario.
Kallas reclamó que cualquier compromiso europeo tenga una contrapartida y rechazó que toda la presión recaiga sobre Kiev, al recordar que Ucrania es la víctima del conflicto. La UE, concluyó Wigand, seguirá respaldando los esfuerzos diplomáticos que puedan conducir a una paz “justa y duradera”, pero por ahora considera que Moscú todavía no ha dado pasos suficientes para demostrar que busca realmente ese objetivo.
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