El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, permanece alojado en las dependencias del Regimiento Escolta Presidencial después de que el juez Humberto Otazú le dictada prisión preventiva por el delito de “lesión de confianza” por el cierre del banco privado Ueno bank. En las últimas horas, autoridades militares y judiciales brindaron detalles sobre el régimen de reclusión donde se descartó un posible traslado a un penal común por razones de seguridad.
El jefe de la unidad castrense, coronel José Dayub, se refirió al momento en que Peña ingresó al recinto militar para cumplir con la orden judicial. "Cuando llegó, lo recibí y me dijo: 'Bueno, señor comandante, voy a ser tu huésped por mucho tiempo', y me mostró una sonrisa", reveló el militar respecto al primer contacto con el exjefe de Estado.
Según detalló, el exmandatario se encuentra alojado en un sector habitualmente destinado al personal militar. Dispone de un mobiliario básico compuesto por una cama, un ropero, ventilador, aire acondicionado y baño privado.
El Regimiento Guardia Presidencial sostiene un "sistema de seguridad perimetral permanente" para monitorear el perímetro y evitar incidentes. La posibilidad de enviar a Peña a un establecimiento penitenciario ordinario generó contrapuntos entre el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial.
El ministro Rodrigo Nicora aseguró que el sistema penitenciario está preparado para recibir "a cualquier tipo de perfil de personas" y que, de ser necesario, se articularían las acciones correspondientes para garantizar su integridad física.
No obstante, el juez penal de Garantías de Delitos Económicos, Humberto Otazú, ratificó este sábado que Peña no irá a una cárcel común. El magistrado argumentó que, por su condición de expresidente, "maneja demasiada información sensible" vinculada a temas estratégicos y de crimen organizado, lo que impide su convivencia en un penal de régimen ordinario.
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