La elección presidencial que celebrará Colombia hoy no solo definirá el nombre del sucesor de Gustavo Petro. También marcará el rumbo que tomará el país frente a una serie de desafíos que continúan abiertos y que exigirán respuestas inmediatas del próximo mandatario.
El presidente saliente deja una economía más ordenada que la que recibió. La inflación se redujo hasta el 5,68% anual, el desempleo cayó por debajo del 9% y el salario mínimo registró aumentos por encima del costo de vida durante gran parte de su gestión. Además, el peso colombiano mostró una recuperación frente al dólar y la deuda externa redujo su peso relativo dentro de las cuentas públicas.
Sin embargo, esos avances económicos conviven con problemas estructurales que siguen condicionando el futuro del país.
La seguridad
El mayor desafío para el próximo presidente será probablemente la seguridad. A pesar de los intentos del gobierno de Petro por avanzar en negociaciones simultáneas con distintos actores armados bajo la estrategia de “Paz Total”, varias regiones continúan afectadas por la violencia.
Las disidencias de las FARC, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el Clan del Golfo y otros grupos criminales mantienen presencia territorial en amplias zonas del país. Estas organizaciones continúan disputando rutas del narcotráfico, actividades mineras ilegales y control territorial, generando enfrentamientos y desplazamientos de población.
El próximo gobierno deberá decidir si profundiza la vía de la negociación o si apuesta por una estrategia de mayor confrontación y control militar.
Las reformas sociales
Otro de los grandes retos será definir el futuro de las reformas impulsadas durante el gobierno de Petro. Las transformaciones en salud, acceso a la tierra, protección social y derechos laborales generaron fuertes debates políticos y aún presentan desafíos de implementación.
Si el ganador pertenece al oficialismo, la apuesta será profundizar esos cambios. Si triunfa la oposición, el desafío pasará por determinar cuáles de esas reformas se mantienen, cuáles se modifican y cuáles podrían revertirse.
La discusión sobre el modelo de desarrollo social seguirá ocupando un lugar central en la agenda política colombiana.
Crecimiento económico y generación de empleo
Aunque los indicadores macroeconómicos muestran una mejora respecto de años anteriores, el próximo presidente deberá sostener ese proceso en un contexto internacional incierto.
La generación de empleo de calidad, la atracción de inversiones y la reducción de las desigualdades regionales aparecen entre las prioridades económicas.
También deberá enfrentar reclamos de sectores productivos que cuestionan algunas regulaciones impulsadas durante los últimos años y demandan mayores incentivos para la actividad privada.
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