Iair Horn volvió a contar en primera persona, el horror de los 498 días que pasó secuestrado en Gaza, después de ser capturado por Hamás durante el ataque del 7 de octubre de 2023. El argentino-israelí, criado en La Plata, fue homenajeado en la Legislatura porteña, donde recibió la distinción de Huésped de Honor de la Ciudad de Buenos Aires y recordó algunos de los momentos duros de su cautiverio.
Horn llegó al Salón Dorado acompañado por una historia marcada por el secuestro y la supervivencia. El 7 de octubre de 2023, se encontraba en el kibutz Nir Oz junto a su hermano menor, Eitan. Ambos fueron capturados por hombres armados que ingresaron desde Gaza y llevados a la Franja. Iair permaneció durante casi 16 meses, en distintos lugares de cautiverio y principalmente en túneles.
RAÍCES PLATENSES
Su historia tiene una fuerte raíz platense. Nacido en Israel, pasó parte de su juventud en Argentina. Su padre, Itzik Horn, estuvo al frente del Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau de La Plata, una institución histórica de la comunidad judía de la ciudad. Luego Iair regresó a Israel y se instaló en Nir Oz, donde llevaba varios años viviendo. Era responsable de un pub y colaboraba en la organización de actividades y festejos. El homenaje fue impulsado por el legislador Waldo Wolff y reunió a dirigentes, legisladores y representantes de la comunidad judía.
Más allá del encierro, Horn puso el foco en el miedo permanente. “Lo peor fue el terror psicológico constante”, relató. Según explicó, los captores amenazaban de manera reiterada con matar a alguno de los hermanos o hacer explotar los túneles donde estaban encerrados. La amenaza era una presencia cotidiana que convertía cada jornada en una espera angustiante. También describió los lugares donde estuvo retenido. Algunos túneles eran espacios rudimentarios, parecidos a pozos excavados en la tierra; otros tenían instalaciones más organizadas, con cocina y baño. “Es el laberinto más grande que me tocó visitar”, describió durante el conversatorio posterior a la entrega de la distinción.
“El terror psicológico constante fue lo peor, saberme hombre muerto me hizo sobrevivir”
Iair Horn
Sobreviviente del 7/10/2023
Frente a esa realidad, Horn desarrolló una estrategia mental para soportar el cautiverio. “Mi truco fue saberme hombre muerto: encima ya estaba bajo tierra”, contó. Asumir que podía morir le permitió dejar de pensar en cuánto faltaba para recuperar la libertad y concentrarse en algo más básico: atravesar un día más. La frase resume una de las dimensiones más estremecedoras de su experiencia. Horn no habló solamente del encierro físico, sino de la necesidad de encontrar una forma de resistir cuando la incertidumbre, las amenazas y el aislamiento podían quebrar cualquier expectativa. Saber que podía morir se convirtió, paradójicamente, en un modo de aferrarse a la supervivencia.
El homenaje en Buenos Aires fue además una oportunidad para recuperar la voz de un sobreviviente que volvió de Gaza con una experiencia difícil de dimensionar. A tres años del ataque que cambió su vida y la de miles de personas, el argentino-israelí criado en La Plata eligió contar parte de ese horror desde su propia memoria, con una frase que condensa la lucha que atravesó durante 498 días: “Saberme hombre muerto me hizo sobrevivir”.
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