La escalada del conflicto en Medio Oriente volvió a sentirse en los bolsillos de los estadounidenses. El precio promedio de la nafta en Estados Unidos alcanzó nuevamente los 4 dólares por galón 83,8 litros), impulsado por el alza del petróleo tras el recrudecimiento de la guerra entre Washington e Irán y las crecientes dificultades para el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz. Según la asociación automovilística AAA, el valor promedio subió 13 centavos en una semana y está muy por encima de los 3,14 dólares registrados hace un año. California sigue liderando el ranking de los estados con el combustible más caro, con casi 5,50 dólares por galón. El repunte coincide con una fuerte suba del precio del crudo Brent, que volvió a cotizar entre 86 y 91 dólares por barril. Analistas advierten que la incertidumbre sobre el suministro mundial podría mantener altos los precios durante varios meses. El encarecimiento también alcanza al diésel y amenaza con trasladarse al costo del transporte, los alimentos y otros productos, mientras la Casa Blanca confía en que una futura normalización del comercio petrolero permita revertir la tendencia.
SUSCRIBITE a esta promo especial