El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inauguró ayer la cumbre de la OTAN en Ankara con elogios hacia su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, y duras críticas a varios aliados europeos, a quienes reprochó la falta de respaldo durante la reciente guerra con Irán. El mandatario aseguró que la buena relación personal entre ambos líderes fue determinante para asistir al encuentro.
“Lo que hay entre nosotros es química”, afirmó Trump tras ser recibido por Erdogan en la pista del aeropuerto de Ankara, donde el mandatario turco le dio una bienvenida poco habitual para un jefe de Estado extranjero. Luego fue escoltado por las calles de la capital por una guardia de honor montada a caballo hasta el palacio presidencial.
Durante su intervención, Trump sostuvo que incluso había considerado no participar en la cumbre si esta no se celebraba en Turquía. “Mi amigo es un líder fuerte”, dijo en referencia a Erdogan, antes de expresar su decepción con la OTAN por las restricciones que, según afirmó, algunos aliados impusieron al uso de bases militares estadounidenses al comienzo del conflicto con Irán.
El republicano también abrió la puerta a revisar la exclusión de Turquía del programa de cazas F-35, del que Ankara fue apartada en 2019 tras adquirir un sistema antimisiles ruso. Trump aseguró que Washington “considerará” permitir nuevamente la venta de esos avanzados aviones de combate, una posibilidad que generó inmediata preocupación en Israel. El primer ministro Benjamin Netanyahu advirtió que una decisión de ese tipo alteraría el equilibrio militar en Medio Oriente y acusó a Turquía de mantener aspiraciones agresivas en la región.
La cumbre comenzó además con anuncios destinados a convencer a Trump de que Europa incrementa su compromiso con la defensa colectiva. La OTAN confirmó nuevos contratos de armamento, entre ellos la compra de diez aviones GlobalEye al fabricante sueco Saab para sustituir los antiguos Awacs y la incorporación de un décimo avión cisterna Airbus A330 MRTT para la flota de la alianza.
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, destacó que los aliados europeos y Canadá aumentarán este año un 11% su gasto militar, hasta alcanzar 634.000 millones de dólares, y reiteró que el objetivo es llegar al 5% del PIB en defensa antes de 2035, compromiso del que España sigue siendo la principal excepción.
En paralelo, Trump confirmó que habló recientemente con el presidente ruso, Vladimir Putin, y expresó su confianza en que tanto Moscú como Kiev puedan alcanzar un acuerdo. El mandatario estadounidense tiene previsto reunirse con Volodimir Zelenski al margen de la cumbre, mientras los países europeos y Canadá preparan un nuevo paquete de apoyo militar a Ucrania por 80.000 millones de dólares anuales para 2026 y 2027.
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