La cifra de personas fallecidas por los sismos del 24 de junio en Venezuela llegó este miércoles a 2.295, informó el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez. Además, el Gobierno venezolano declaró el miércoles duelo por siete días por las víctimas de los terremotos del miércoles pasado.
En tanto, la cantidad de heridos aumentó a 11.267, según datos oficiales. El balance oficial de víctimas reportado el martes era de 1.943 fallecidos y 10.571 heridos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 de la semana pasada. Por otra parte, se busca a poco más de 40.000 personas, según la plataforma Desaparecidos Terremoto Venezuela.
“En homenaje a la memoria de las víctimas, he decidido decretar Duelo Nacional por siete días a partir de las 6 p.m. de hoy”, dijo Delcy Rodríguez en X. Y agregó: “En estos momentos de profunda tristeza, abrazamos a quienes sufren esta tragedia y reafirmamos nuestro compromiso de acompañarlos y protegerlos”.
Por último, Rodríguez afirmó: "Hoy acompañamos en el dolor a las familias que han perdido a sus seres queridos y elevamos nuestras oraciones por los heridos”.
“Hoy nuestra prioridad es una sola: proteger la vida de quienes sobrevivieron, de las familias que hoy se encuentran en campamentos transitorios y de quienes aún necesitan un lugar seguro”, dijo en su mensaje. “Estamos desplegados en todos los niveles de Gobierno para brindar protección, atención y la certeza de que, juntos, vamos a salir adelante”, aseguró.
Esperanza de hallar sobrevivientes de terremotos se apagan
La búsqueda de sobrevivientes se acerca a su fin en Venezuela una semana después de los terremotos que dejaron casi 2.300 muertos y miles de desaparecidos, en medio de la desolación de los familiares y la urgencia de ayuda para los damnificados.
La presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, decretó el miércoles siete días de duelo nacional "en homenaje" a las víctimas.
El rastreo infructuoso ha dado paso al silencio en zonas de Catia La Mar, un balneario del estado costero de La Guaira, corazón de la tragedia que provocaron los sismos de 7,2 y 7,5 el pasado 24 de junio. Decenas de edificios en ruinas están ahora marcados con la letra D de "deceased" (muerto), que indica que el lugar ya fue inspeccionado por los socorristas, según la nomenclatura internacional para estos desastres.
Aunque las posibilidades disminuyen, algunos se aferran al milagroso rescate el martes de un niño de tres años hallado con vida por socorristas jordanos bajo los escombros de un edificio.
Las redes sociales siguen inundadas de fotos de niños, ancianos y parejas, junto con sus nombres, descripción y un número de teléfono para recibir datos.
Pero poco a poco la atención gira hacia los miles que quedaron en la calle y para quienes no hay suficiente alimento, según advirtió el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Muchas de esas personas permanecen en estacionamientos, canchas deportivas o precarios campamentos a la intemperie.
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