El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, afirmó que la muerte de su padre, Alí Jamenei, será vengada y aseguró que esa respuesta constituye una “voluntad nacional” que deberá concretarse de manera “inevitable”.
La declaración, difundida a través de un mensaje fechado el viernes, representa la primera aparición pública del nuevo líder desde el funeral del exayatolá, fallecido a fines de febrero durante los ataques lanzados por Israel y Estados Unidos.
En el texto, Mojtaba Jamenei prometió vengar “la sangre pura” de su padre y de todos los “mártires” de las dos guerras que enfrentaron a la República Islámica con Washington y Tel Aviv. Además, sostuvo que los responsables de la muerte del exlíder iraní ya fueron identificados y que sus nombres “figuran en una lista”.
Por otra parte, el representante iraní ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, advirtió que Teherán no se considerará obligado a cumplir el memorando de acuerdo firmado con Estados Unidos si Washington continúa incumpliendo sus compromisos.
La respuesta estadounidense no tardó en llegar. El presidente Donald Trump volvió a acusar a Irán de planificar un eventual atentado en su contra y advirtió que cualquier intento en ese sentido desencadenará una contundente represalia militar.
A través de un mensaje publicado en la red Truth Social, el mandatario afirmó que “1.000 misiles están listos para ser disparados” contra Irán en caso de que el gobierno iraní concrete o intente concretar un ataque contra el presidente de Estados Unidos.
Además, aseguró que las fuerzas armadas estadounidenses recibieron instrucciones para responder y que se encuentran preparadas para “destruir por completo” objetivos iraníes si la amenaza se materializa.
La escalada entre ambos países se reactivó esta semana, cuando Estados Unidos e Irán retomaron los ataques mutuos pese al memorando firmado el 17 de junio, que había ratificado un cese del fuego alcanzado en abril.
Washington justificó sus bombardeos sobre territorio iraní al atribuirle a Teherán una serie de ataques contra embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz.
En represalia, Irán lanzó ataques contra varios países del Golfo, entre ellos Kuwait, Baréin y Catar, uno de los principales mediadores en los intentos de alcanzar una solución diplomática al conflicto.
A la par de las acciones militares, Estados Unidos restableció las sanciones económicas sobre el petróleo iraní que habían sido suspendidas tras el acuerdo de junio. El canciller iraní, Abás Araqchi, denunció la medida y la calificó como una “violación” del entendimiento alcanzado entre ambos países.
La diplomacia busca evitar una nueva escalada
Pese a la tensión, en las últimas horas se reactivaron las gestiones diplomáticas. Una delegación de Catar llegó a Irán para mantener conversaciones, mientras que el canciller iraní se reunió en Omán con su par Badr al Busaidi.
Uno de los principales temas de discusión es la situación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula una parte significativa del comercio mundial de hidrocarburos.
Tras el conflicto, Irán restringió la navegación en la zona y actualmente sólo permite el tránsito por un corredor específico cercano a sus costas, rechazando por el momento un retorno al esquema previo de libre circulación.
Según medios estadounidenses, Washington dio plazo hasta este sábado para que Teherán se comprometa públicamente a no volver a atacar embarcaciones comerciales en el estrecho, mientras continúan las negociaciones para evitar un nuevo deterioro de la situación en Medio Oriente.
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