La cumbre del G7 comenzó ayer en la ciudad francesa de Évian con un protagonista indiscutido: Donald Trump. El reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente dominó las conversaciones apenas horas después de que el mandatario estadounidense llegara a Francia. Durante una reunión bilateral con el presidente francés, Emmanuel Macron, Trump celebró el pacto y aseguró que ya está generando efectos positivos en la economía mundial. Según afirmó, el acuerdo está permitiendo que el petróleo vuelva a fluir con normalidad, impulsando una caída de los precios del crudo y una fuerte recuperación de los mercados financieros.
Uno de los temas centrales de la cumbre es el futuro del estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio energético global. Trump expresó su confianza en que la vía marítima quede completamente abierta y libre de peajes a partir del próximo viernes. Macron recordó que Francia y el Reino Unido encabezan una coalición internacional dispuesta a garantizar la seguridad en la zona, aunque el líder estadounidense minimizó la necesidad de ese despliegue. Trump también afirmó que ve posibilidades de avanzar hacia una solución negociada para la guerra en Ucrania. Reveló que habló hace poco con Vladimir Putin y Volodimir Zelenski y sostuvo que ambos dirigentes están abiertos al diálogo.
La visita del presidente estadounidense, sin embargo, también estuvo marcada por tensiones comerciales. Según The New York Post, Trump advirtió que podría imponer aranceles del 100% al vino y al champán franceses si no se elimina el impuesto europeo a los servicios digitales, que afecta sobre todo a grandes empresas tecnológicas de EE UU.
SUSCRIBITE a esta promo especial