El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que ordenará una pausa en los ataques contra Irán tras afirmar que existen bases para un acuerdo que permita poner fin a cinco meses de guerra en Medio Oriente. Sin embargo, el anuncio fue rechazado por medios y funcionarios iraníes, que negaron haber solicitado el cese de las operaciones militares y aseguraron que el país permanece en estado de máxima alerta.
En una publicación en Truth Social, Trump afirmó que decidió dar una oportunidad a la diplomacia. “Con base en esta solicitud, he aceptado (...) cancelar el ataque, sujeto a poder concretar rápidamente un acuerdo”, escribió. También sostuvo que el eventual entendimiento “incluirá la apertura inmediata, completa y total del Estrecho de Ormuz, y el fin de la amenaza nuclear de Irán”.
El mandatario agregó que Estados Unidos estaba preparado para atacar a Irán con un poder militar “no visto desde la Segunda Guerra Mundial”, pero aseguró que Teherán y otros países de Medio Oriente pidieron aplazar nuevas ofensivas para facilitar un acuerdo. Trump también afirmó que Israel acompaña ese compromiso, aunque el gobierno israelí evitó pronunciarse públicamente.
REACCIÓN IRANÍ
La reacción iraní no tardó en llegar. La agencia estatal Mehr calificó las declaraciones del presidente estadounidense como “una nueva mentira” y, citando a funcionarios militares, sostuvo que Irán nunca solicitó detener los ataques. Además, aseguró que las fuerzas armadas permanecen “en máxima alerta y listas ante cualquier eventualidad”.
En la misma línea, el ministro iraní de Defensa afirmó en la red X que el país “no estaba ni sorprendido ni pasivo” frente al anuncio de Trump y que mantiene todas sus capacidades militares preparadas.
Otra desmentida provino de la agencia Fars, que citó a una fuente cercana al equipo negociador iraní. Según esa versión, “mientras Estados Unidos mantenga sus acciones hostiles, el estrecho de Ormuz seguirá cerrado”, contradiciendo la afirmación de Washington sobre una apertura inmediata de esa vía estratégica.
Pese a los cruces públicos, continúan los esfuerzos diplomáticos para reactivar las negociaciones entre Washington y Teherán Según fuentes involucradas en la mediación, la propuesta contempla suspender los ataques en la región, levantar el bloqueo naval estadounidense sobre Irán y permitir la reanudación de sus exportaciones de petróleo, a cambio de reabrir el estrecho de Ormuz y avanzar en un acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
En ese contexto, Irán anunció avances en una negociación con Omán para establecer una nueva ruta de navegación en el estrecho.
El portavoz de la Cancillería, Esmail Baqai, afirmó que ambas partes están “a punto de alcanzar un acuerdo sobre una ruta aceptable para ambas partes”, aunque aclaró que ese entendimiento “no tiene nada que ver con si el estrecho de Ormuz se reabre o permanece cerrado”. Según Teherán, el cierre responde al bloqueo naval y a otras medidas adoptadas por Estados Unidos durante la guerra.
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