Donald Trump volvió a apuntar contra Giorgia Meloni y profundizó una pelea que ya generó ruido diplomático entre Estados Unidos e Italia. Desde Camp David, el mandatario estadounidense publicó un mensaje en el que aseguró que la primera ministra italiana le pidió “una y otra vez” una foto durante la última cumbre del G7 y sostuvo que su imagen en Italia cayó por haber rechazado a Estados Unidos en temas vinculados con la guerra con Irán.
La reacción no tardó en llegar. A través de Instagram, Meloni calificó los dichos de Trump como “ataques constantes y no provocados”.
“Ser tu amiga ciertamente no me ha ayudado, ni mi popularidad depende de mi relación contigo”, respondió la mandataria italiana. Y agregó: “Mi popularidad depende de mi capacidad para defender el interés nacional de Italia. En cualquier caso, mi popularidad no es asunto tuyo. Te sugiero que te concentres en la tuya”.
El conflicto se había desatado días atrás durante una entrevista de Trump con el canal italiano La7. Allí aseguró que Meloni prácticamente le había suplicado una foto durante la cumbre del G7.
La primera ministra desmintió esa versión y la calificó como “completamente inventada”. El episodio escaló rápidamente: el canciller italiano canceló un viaje previsto a Estados Unidos y el Gobierno cerró filas en respaldo de Meloni.
El reclamo por Irán
Además de la polémica por la supuesta foto, Trump volvió a cuestionar la postura de Italia durante la guerra con Irán. Según el presidente estadounidense, Roma se negó a permitir que Estados Unidos utilizara sus bases aéreas para operaciones militares, pese al papel central que Washington tiene dentro de la OTAN.
Sin embargo, esa decisión había sido tomada meses atrás por el Gobierno italiano. En marzo, Italia rechazó autorizar el uso de una base en Sicilia para bombarderos estadounidenses sin la aprobación del Parlamento, argumentando restricciones constitucionales y la fuerte oposición interna a involucrarse en el conflicto.
Meloni reiteró que cualquier operación ofensiva desde territorio italiano requiere el aval del Congreso.
Lejos de bajar el tono, Trump volvió a insistir con sus críticas y aseguró que ahora Meloni “quiere volver a ser amiga”, luego del principio de acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán para poner fin a la guerra.
Con este nuevo intercambio, la tensión entre ambos líderes quedó definitivamente expuesta y amenaza con enfriar una relación que hasta hace poco aparecía como una de las más sólidas entre Washington y los gobiernos conservadores de Europa.
SUSCRIBITE a esta promo especial