El conflicto entre Rusia y Ucrania volvió a golpear con fuerza dentro del territorio ruso. Un ataque masivo de drones ucranianos contra Nizhnekamsk, en la región de Tartaristán, dejó ayer 13 muertos y 78 heridos, en uno de los episodios más mortíferos registrados en Rusia en los más de cuatro años de guerra.
El objetivo principal habría sido la refinería de petróleo Taneco, una importante instalación energética de la zona. El Estado Mayor General de Ucrania confirmó que sus fuerzas atacaron la refinería y provocaron un incendio. Nizhnekamsk se encuentra a unos 1.200 km de la frontera ucraniana y tiene unos 240.000 habitantes. La ciudad concentra además otras instalaciones industriales estratégicas, entre ellas una planta petroquímica.
Según las autoridades de Tartaristán, los drones también alcanzaron un albergue. Nueve de las 13 víctimas murieron allí, entre ellas ciudadanos de Uzbekistán y Kirguistán. La oficina consular de Uzbekistán informó que siete de sus nacionales perdieron la vida. Entre los fallecidos también había un niño. Las autoridades declararon una jornada de luto en la región.
El ataque forma parte de una campaña cada vez más intensa de Ucrania contra las instalaciones petroleras rusas. En los últimos meses, Kiev ha utilizado drones de largo alcance para golpear refinerías y otros puntos de la infraestructura energética, incluso a enormes distancias de la frontera. La estrategia busca reducir la capacidad rusa para producir combustible, complicar el abastecimiento de sus fuerzas y aumentar el costo económico de la guerra.
Los efectos ya comienzan a sentirse dentro de Rusia. Los ataques han provocado daños en refinerías, reducido la capacidad de procesamiento y generado problemas de abastecimiento de combustible en distintas zonas. Reparar las instalaciones tampoco resulta sencillo: algunos equipos especializados deben ser importados y las sanciones internacionales dificultan conseguir repuestos.
La ofensiva ucraniana también amplía su alcance. Ayer, drones provocaron un incendio en una instalación de Tyumen, en Siberia occidental. Kiev aseguró que dañó un complejo petroquímico de Tobolsk. El mes pasado, otra refinería había sido atacada, a más de 2.400 km de la frontera. Zelenski sostiene que estos ataques buscan llevar la guerra al territorio ruso y presionar a Putin para que negocie. Kiev también ha atacado puentes y vías utilizadas para transportar combustible y refuerzos.
Rusia por su parte, continúa atacando ciudades e infraestructuras ucranianas. Naciones Unidas informó que en los primeros seis meses fallecieron 1.396 civiles y otros 7.978 resultaron heridos.
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