Un rinoceronte blanco de 2,4 toneladas protagonizó un viaje desde Francia hasta México con una misión muy especial: contribuir a la reproducción de su especie. Wami, de 15 años de edad, dejó el zoológico de París para instalarse en Guadalajara, donde participará de un programa internacional de conservación.
La despedida, sin embargo, no fue sencilla. Los cuidadores necesitaron más de una hora para convencer al enorme animal de ingresar en el contenedor especialmente preparado para su traslado. Después comenzó un recorrido aéreo que requirió numerosas medidas de seguridad.
El objetivo, en definitiva, es preservar la diversidad genética del rinoceronte blanco del sur, cuya población silvestre ronda los 16.000 ejemplares. En Europa, los programas de reproducción funcionan tan bien que los zoológicos comenzaron a quedarse sin espacio.
Wami llegó acompañado por tres hembras procedentes de centros de conservación europeos. Los cuatro animales completaron un traslado de más de 35 horas y fueron recibidos en el zoológico de Guadalajara.
Según los responsables del establecimiento mexicano, todos llegaron en buenas condiciones. Wami incluso comenzó a probar el pasto de Jalisco poco después de instalarse en su nuevo hogar.
La elección de Guadalajara tampoco fue casual: su clima templado, con temperaturas cercanas a los 21 grados durante buena parte del año, ofrece condiciones favorables para estos animales.
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