Venezuela celebró como una nueva etapa para su economía el histórico acuerdo petrolero alcanzado con EE UU, que permitirá ampliar la participación de empresas extranjeras y elevar la producción. El pacto fue sellado ayer en Caracas durante la visita del secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, quien supervisó convenios con Chevron y Eni. Según Wright, los acuerdos implican inversiones millonarias y muchos empleos. “Son esenciales para comenzar a traer la paz, las oportunidades y la prosperidad para todos”, afirmó.
La Administración de Donald Trump calificó el entendimiento como el “mayor acuerdo petrolero de la historia”. Según la Casa Blanca, empresas vinculadas a EE UU tendrán control sobre proyectos que concentran unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas venezolanas, cerca del 20% de los recursos del país, que posee las mayores reservas del planeta. El esquema contempla concesiones de largo plazo y participación estadounidense en las compañías operadoras, y dará a Washington influencia sobre parte de la producción y las ganancias.
Uno de los principales beneficiarios será Chevron, la mayor productora privada de petróleo en Venezuela. Su director ejecutivo, Mike Wirth, anunció que la compañía prevé invertir más de 7.000 millones de dólares en cinco años y duplicar su producción, hasta superar los 500.000 barriles diarios. Los acuerdos incluyen nuevas concesiones en la Faja del Orinoco, con condiciones legales, fiscales y comerciales actualizadas.
También Eni ampliará sus operaciones mediante contratos que incrementan su participación en distintos campos. A esto se suman convenios con GE Vernova para reparar buena parte de la deteriorada red eléctrica venezolana.
Rodríguez recibió el acuerdo con entusiasmo y aseguró que la suba de la producción buscará mejorar las condiciones de vida de la población. “Cuando yo hablo de aumento de producción, hablo del bienestar del pueblo venezolano”, sostuvo. Además, destacó que Venezuela entra “en una nueva etapa de exploración de nuevos campos y nuevas oportunidades”.
BUENAS PERSPECTIVAS
La mandataria aseguró que el convenio podría reportar al país 209.000 millones de dólares en ganancias durante los próximos 25 años. El gobierno afirma que la producción petrolera aumentó casi un 30% desde el derrocamiento de Nicolás Maduro, aunque todavía está lejos de los niveles de finales del siglo pasado, cuando llegó a unos 3 millones de barriles diarios.
Wright estimó que la producción actual, de unos 1,2 millones de barriles diarios, podría superar los 2 millones antes de finalizar la década. Los expertos advierten que el impacto no será inmediato y que las inversiones necesitarán años para elevar el bombeo. Algunos de los campos incluidos estaban gestionados por compañías de Rusia y China, mientras Washington busca reforzar su influencia energética. La guerra con Irán disparó los precios y volvió el crudo barato una prioridad para Trump antes de las legislativas de noviembre.
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