Wall Street cerró ayer con fuertes ganancias y dos de sus principales índices marcaron nuevos récords, impulsados por la caída del precio del petróleo y los sólidos resultados de las empresas.
Los inversores recibieron con alivio las señales de una posible distensión en torno al estrecho de Ormuz, clave para el mercado energético mundial.
El Dow Jones avanzó un 1,71% hasta los 54.085,88 puntos, mientras que el S&P 500 subió un 1,79% hasta 7.736,52 unidades, superando su anterior máximo registrado en junio. El Nasdaq, por su parte, lideró las subas con un salto del 2,59%. La jornada estuvo marcada por las declaraciones de funcionarios estadounidenses sobre los avances en las negociaciones con Irán y Omán. La posibilidad de una reapertura del estrecho de Ormuz provocó una fuerte baja del crudo y redujo la presión sobre los mercados.
El Brent cayó un 5,26% hasta 79,36 dólares por barril, su menor cierre desde julio, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) retrocedió un 5,69% hasta 75,77 dólares.
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