La Bolsa de Nueva York cerró con leves pérdidas, en una jornada marcada por el bajo volumen de operaciones y por nuevos indicadores que reflejaron una caída del gasto de los hogares estadounidenses.
El Dow Jones retrocedió 0,20%; el Nasdaq perdió 0,28% y el S&P 500 cedió 0,17%, luego de que este último índice alcanzara un máximo histórico el jueves.
Dos indicadores difundidos durante la mañana mostraron una mayor presión sobre los presupuestos de los hogares estadounidenses.
Las ventas minoristas cayeron 0,6% mensual en julio, hasta ubicarse en su nivel más bajo en más de un año. El resultado sorprendió al mercado, ya que los analistas esperaban un crecimiento moderado. También se conoció una fuerte caída de la confianza de los consumidores. El índice elaborado por la Universidad de Michigan retrocedió 7,6% mensual en agosto, según una estimación preliminar, y quedó muy por debajo de las previsiones.
La reanudación de las hostilidades en Oriente Medio también incidió sobre el deterioro de las expectativas de los consumidores.
Los nuevos datos económicos se sumaron a las señales de desaceleración de la inflación y volvieron a colocar en el centro de la atención las próximas decisiones de política monetaria de Estados Unidos.
En ese contexto, crecieron las expectativas entre los inversores de que la Reserva Federal (Fed) mantendrá sin cambios las tasas de interés durante su próxima reunión, prevista para septiembre.
Así, Wall Street terminó una jornada de escasos movimientos con números negativos, después de los máximos registrados en la rueda anterior y mientras el mercado evalúa las señales de enfriamiento que comienzan a mostrar distintos sectores de la economía estadounidense.
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