Wall Street cerró ayer en rojo, afectado por la caída de las grandes compañías tecnológicas, que volvieron a generar dudas entre los inversores sobre el futuro del sector y el alto nivel de inversiones necesarias para sostener la carrera por la inteligencia artificial.
El Dow Jones de Industriales retrocedió un 0,2%. El S&P 500 cayó un 0,51%, mientras que el Nasdaq, el índice más ligado a las empresas tecnológicas, fue el más castigado con una baja del 1,47%.
Uno de los principales focos de presión fue Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSMC), cuyas acciones descendieron un 2,3% después de anunciar un aumento en su previsión de gastos de capital. La compañía espera invertir entre 60.000 y 64.000 millones de dólares este año, por encima del rango estimado previamente.
La noticia alimentó las dudas del mercado sobre el enorme esfuerzo financiero que requiere la expansión de la inteligencia artificial y la fabricación de chips avanzados.
También cayó Alphabet, matriz de Google y YouTube, que perdió un 4,4% luego de que trascendiera un retraso en el lanzamiento de Gemini 3.5 Pro, su modelo de inteligencia artificial más avanzado. La presión alcanzó a otros gigantes tecnológicos: Nvidia bajó un 2,4%, Meta cedió un 2,5%, Amazon cayó un 2%, Micron Technology perdió un 5,6% y Advanced Micro Devices retrocedió un 5%.
En el plano internacional, los inversores siguieron atentos a la escalada en Medio Oriente después de que Irán informara ataques contra objetivos militares estadounidenses en Jordania, Kuwait y Bahrein, tras los bombardeos sobre territorio iraní.
Sin embargo, el mercado petrolero no reaccionó con subas. El crudo WTI cerró con una caída del 0,82%, hasta los 78,95 dólares por barril.
La jornada dejó a Wall Street dominado por la cautela, con los operadores pendientes del rumbo de las empresas tecnológicas, los costos de la inteligencia artificial y los nuevos riesgos geopolíticos.
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