Wall Street cerró ayer con ganancias y completó un primer semestre muy positivo, impulsado por el auge de la inteligencia artificial, el buen desempeño del sector tecnológico y un renovado interés de los inversores por las empresas de menor tamaño. El resultado permitió al índice Dow Jones registrar su mejor primera mitad de año desde 2021. Al finalizar la jornada, el Dow Jones avanzó un 0,26 %. El S&P 500 ganó un 0,70 % y cerró en 7.499 unidades, mientras que el Nasdaq subió un 1,52 %, impulsado principalmente por los fabricantes de semiconductores.
Entre las acciones más destacadas figuraron AMD, con un alza cercana al 7,7 %; Intel, que trepó alrededor del 6 %, y Nvidia, que sumó más de un 2,6 %, reflejando el sostenido entusiasmo del mercado por las compañías vinculadas al desarrollo de la inteligencia artificial.
En el balance de los primeros seis meses del año, el Dow Jones acumuló una ganancia del 8,85 %, su mejor desempeño para un primer semestre en cinco años. El S&P 500 avanzó un 9,6 % y el Nasdaq superó el 12 %, mientras que el índice Russell 2000, integrado por pequeñas y medianas empresas, sorprendió con un salto superior al 21 %, su mayor avance para este período desde 1991.
Los analistas coinciden en que el segundo trimestre fue determinante para consolidar la recuperación bursátil. Tras un comienzo de año marcado por la incertidumbre derivada del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la volatilidad del petróleo y las dudas sobre el elevado gasto en inteligencia artificial, el mercado fue recuperando confianza a medida que mejoraban las perspectivas de ganancias empresariales.
Expertos del sector consideran que el repunte ya no depende exclusivamente de las grandes tecnológicas, sino que comenzó a extenderse hacia fabricantes de chips, proveedores de infraestructura tecnológica y empresas de menor capitalización, ampliando la base del mercado alcista. Ahora, la atención de los inversores está puesta en la próxima reunión de la Reserva Federal (Fed, banco central), prevista para fines de julio, donde cualquier señal sobre la evolución de las tasas de interés podría marcar el rumbo de los mercados durante la segunda mitad del año.
En otros activos, el semestre dejó retrocesos para los metales preciosos: el oro perdió alrededor del 6,6 % y la plata cayó cerca del 18,5 %, mientras que el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años cerró en el 4,45 %, por encima del nivel registrado al finalizar 2025.
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