La Bolsa de Nueva York cerró este miércoles con fuertes ganancias después de que los demócratas consiguieran el control de ambas cámaras del Congreso estadounidense en las elecciones de mitad de mandato. El resultado, que representó un importante revés político para el presidente Donald Trump, fue recibido con entusiasmo por los inversores, que encontraron en la definición electoral una señal de menor incertidumbre y nuevas expectativas sobre el rumbo económico del país.
El índice Dow Jones de Industriales encabezó las subas con un avance del 3,03%, hasta los 53.357,19 puntos, mientras que el S&P 500 ganó un 1,58% y el tecnológico Nasdaq Composite avanzó un 1,44%. La recuperación permitió interrumpir la tendencia negativa de las últimas ruedas y se extendió a buena parte de los mercados internacionales.
“La incertidumbre ligada a las elecciones de medio mandato ha quedado atrás”, explicó José Torres, analista de Interactive Brokers, quien atribuyó el repunte tanto a la definición del escenario político como al marcado retroceso de los precios del petróleo y de las tasas de interés.
El petróleo se desplomó
Uno de los factores decisivos para el entusiasmo bursátil fue el derrumbe de los precios internacionales del petróleo, que retrocedieron más del 8% durante la jornada. El barril de Brent cayó un 8,8%, hasta los 100,90 dólares, mientras que el crudo estadounidense WTI perdió un 8,4%, hasta los 93,62 dólares.
Los operadores interpretaron que el nuevo equilibrio de fuerzas en Washington podría limitar la capacidad de Trump para sostener la intervención militar estadounidense en Oriente Medio.
Una vez que el nuevo Congreso asuma sus funciones en enero, los demócratas podrían intentar restringir los fondos destinados a la guerra con Irán, según explicó Andy Lipow, de Lipow Oil Associates. Esa situación podría aumentar la presión política sobre la Casa Blanca para avanzar hacia una salida negociada del conflicto.
La caída del crudo también alimentó las expectativas de una moderación de la inflación, especialmente por su impacto sobre los combustibles y los costos de transporte.
En paralelo, el rendimiento del bono estadounidense a diez años descendió del 4,96% al 4,89%, reflejando una reducción de las tasas de interés en el mercado de deuda.
La inteligencia artificial
Pese al optimismo generalizado, no todas las empresas participaron de la recuperación. Las compañías vinculadas al desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial registraron importantes pérdidas ante la posibilidad de que el nuevo Congreso impulse regulaciones más estrictas sobre la construcción de centros de datos.
Las acciones de Nebius retrocedieron un 6,6%, CoreWeave perdió un 9,9% e IREN se desplomó un 11,2%.
También sufrieron los fabricantes de semiconductores: Nvidia cayó un 3,17%, Micron perdió un 7% e Intel retrocedió un 3,77%.
El mercado teme que las nuevas mayorías legislativas promuevan controles sobre el consumo energético de los centros de datos, su impacto ambiental y las consecuencias laborales de la expansión de la inteligencia artificial.
En contraste, los grandes grupos tecnológicos cerraron con ganancias. Microsoft avanzó un 6,68%, Amazon trepó un 6,12%, Apple ganó un 5,31% y Meta subió un 1,44%.
Defensa en baja y energías limpias en alza
La nueva composición del Congreso también provocó movimientos significativos en otros sectores de la economía estadounidense.
Las compañías de defensa estuvieron entre las más castigadas ante las expectativas de una eventual reducción del gasto militar. Lockheed Martin cayó un 7%, Northrop Grumman perdió un 4,7% y RTX retrocedió un 2,6%.
En cambio, las empresas vinculadas a las energías renovables se beneficiaron de la posibilidad de que los demócratas impulsen mayores incentivos para el sector. First Solar avanzó un 4,6% y Enphase Energy ganó un 3,1%.
Entre las subas individuales también sobresalieron Lyft, con un incremento del 12,4%; HCA Healthcare, que trepó un 10,3%; Carvana, con una ganancia del 8,8%, y WW Grainger, que avanzó un 8,2%.
El optimismo se extendió a Europa y Asia
La reacción positiva también alcanzó a los principales mercados internacionales.
En Europa, el Euro Stoxx avanzó un 2,3%, mientras que el DAX alemán ganó un 2,4%, el CAC francés subió un 2% y el FTSE británico registró una mejora del 1,8%.
En Asia, el Hang Seng de Hong Kong aumentó un 1,7%, la Bolsa de Shanghái trepó un 2,2% y el Kospi surcoreano avanzó un 0,6%. La excepción fue el Nikkei japonés, que retrocedió un 1,4%.
Por su parte, el oro registró una fuerte valorización del 3,4%, hasta alcanzar los 4.076 dólares por onza.
Más allá de las ganancias, los analistas advierten que el nuevo escenario político podría modificar las prioridades económicas de Estados Unidos, con posibles cambios en el gasto militar, la regulación tecnológica, las políticas energéticas y la presión tributaria.
Con un Congreso controlado por los demócratas y una Casa Blanca que continuará en manos republicanas, los mercados comienzan a evaluar las consecuencias de una etapa de mayor confrontación legislativa, pero también de eventuales límites a algunas de las políticas de Trump.
Por ahora, la primera reacción de los inversores fue clara: Wall Street celebró el fin de la incertidumbre electoral y apostó a que el nuevo equilibrio político contribuya a reducir las tensiones económicas y geopolíticas.
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