Uruguay despidió ayer a Rubén “El Negro” Rada, quien murió el miércoles a los 83 años. En medio del duelo nacional decretado por su fallecimiento, familiares, amigos, artistas y una multitud se acercaron al Palacio Legislativo para darle el último adiós.
El velatorio se realizó en el Salón de los Pasos Perdidos, donde uno de los momentos más emotivos se produjo cuando los presentes comenzaron a cantar “Muriendo de plena”, una de las canciones más recordadas del músico uruguayo.
Entre palmas y de pie, familiares, amigos y admiradores entonaron el emblemático verso: “Cuando yo me muera, no quiero llanto ni pena. Prefiero que se me vele bailando una rica plena”.
La escena condensó el espíritu que tuvo buena parte de la despedida. Aunque hubo lágrimas y muestras de profundo dolor, quienes participaron del velatorio buscaron rendirle homenaje a Rada a través de la música y la celebración de su extensa trayectoria. Al terminar la canción, el Salón de los Pasos Perdidos se llenó de aplausos y del grito de “Olé, olé, olé, Negro, Negro”.
Miles de personas se acercaron durante la jornada al Palacio Legislativo para despedir al artista que marcó a varias generaciones y se convirtió en una de las figuras fundamentales de la música popular uruguaya y rioplatense.
Los asistentes formaron una extensa fila para llegar hasta el féretro, donde dejaron flores y distintos recuerdos. Los familiares y seres queridos del músico permanecieron en el lugar, rodeados por numerosas coronas.
También participaron de la despedida distintas figuras de la política uruguaya, entre ellas la exvicepresidenta Lucía Topolansky. Otro de los momentos de mayor emoción se produjo cuando la senadora Blanca Rodríguez recibió en el Palacio a Julieta Rada, hija del artista. Natalia Oreiro, Mollo y León Gieco fueron algunos de los artistas argentinos que asistieron.
Rada falledió después de permanecer internado durante tres semanas a raíz de una neumonía bilateral.
SUSCRIBITE a esta promo especial