Desde hace años que la figura de Leo Messi destaca en cada comentario, bueno o malo, de fans o detractores, adentro y fuera de la cancha. Pero su imagen también está acompañada por la de Antonela Roccuzzo. La modelo rosarina logró correrse exitosamente de ser “la esposa de” y mantener un nombre propio que pisa fuerte en el mundo de la moda y también del deporte.
Reina indiscutida del equipo de mujeres de la Scaloneta, Roccuzzo se convirtió en el soporte silencioso del astro, logrando manejar la exposición de manera elegante, escapando a los escándalos y “bancando la parada” aun en los momentos más complejos, como el que la familia Messi vivió semanas atrás con la filtración de la enfermedad del padre del Diez y las fake news sobre su muerte.
Madre de tres y esposa de un campeón mundial, Antonela fue marcando la pauta de una imagen propia. Vestida por firmas como Dolce & Gabbana o Dior y flamante embajadora de Tiffany & Co, la modelo comenzó a utilizar sus redes a una escala empresarial completa. Sin recurrir a canjes u otras formas de “vender” su imagen, Roccuzzo marca la pauta con sus gustos y su vida cotidiana en Miami: se muestra entrenando, en las prácticas deportivas de sus hijos y tomando mates con su esposo. También la vemos vestida de gala para eventos exclusivos, o viajando a su Rosario natal para pasar las fiestas en familia.
Anto tiene la imagen de “chica de barrio” con la que muchos se sienten identificados pese a que su vida está rodeada de lujos, pero es en su humildad y simpleza donde radica justamente uno de sus atractivos principales, aquel que también comparte con Messi: la fama no logró consumirla.
De Harry Potter a su pasión por el gym
Antonela construyó una imagen pública muy equilibrada. Está superacoplada a Leo en su carrera futbolística, pero a la vez va por un camino totalmente separado cuando se trata de sus pasiones y su trabajo del día a día.
Por el lado de sus gustos personales, el mundo de Roccuzzo no depende para nada de una pelota. Es fanática de la saga de Harry Potter y se devora novelas de romance y fantasía oscura de autoras como Rebecca Yarros o Sarah J. Maas. De hecho, recientemente se metió de lleno en la plataforma de TikTok como una “influencer de libros”, recomendando lecturas y armando una comunidad hermosa que no tiene relación con el deporte.
En sus videos se la ve genuina, como una amiga más que recomienda qué leer mientras escucha de fondo a Ed Sheeran, su cantante favorito.
Su otra gran pasión es el bienestar físico, un terreno donde pisa fuertemente sola. Antonela entrena de lunes a viernes sin falta en su gimnasio privado, combinando rutinas de fuerza pesada con clases de running y ciclismo indoor en plataformas interactivas. Es súper fan de los ejercicios de piernas y glúteos, usando bandas de resistencia, mancuernas y barras olímpicas.
Su enfoque no es solo estético, sino de salud mental y descarga de energía. Esta constancia la llevó a convertirse en la cara global de marcas líderes de indumentaria deportiva para yoga y fitness, demostrando que su figura es el resultado de años de disciplina autónoma.
El éxito del “lujo silencioso”
En cuanto a la ropa, Antonela es el ejemplo perfecto a nivel mundial de lo que llaman el “lujo silencioso”, ya que no destaca como una figura que viste marcas de gran renombre, de hecho, ella prefiere la comodidad y la simpleza de unas zapatillas Adidas, conjuntos deportivos de algodón y blazers impecables.
La modelo suele armar sus looks urbanos con prendas básicas de colores neutros (como negro, gris, blanco y beige) y les da el toque de distinción usando carteras clásicas de firmas como Dior y joyería fina que siempre destaca por su costado sutil. Esa misma impronta natural, tan fresca y cero armada, es la que hace que las firmas de alta costura internacionales se peleen por tenerla en la primera fila de sus desfiles.
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