Dicen que no hay malas historias sino historias mal contadas. Y la de Canela Corno, a la que matiza con las licencias de la poética escénica en “Bailó toda la noche, tomó agua fría y se murió”, es una buena historia y bien contada. En su ópera prima, que también dirige y protagoniza junto a un elenco de jóvenes intérpretes, la actriz y performer exorciza sus traumas familiares y devela las razones por las que terminó haciendo del teatro su modo de vida.
Trinidad Falco, Marta de la gente y Rosita de los vientos acompañan en escena a la protagonista de esta historia y, por momentos, se vuelven también ella: hablan y sienten el abandono, el duelo, la violencia, el abuso, el amor y las heridas de una actriz que, en su intento por ser querida y sobrevivir, se expone. Una exposición, un soltar, que más tarde se volverá baile, liberación.
Rompiendo la cuarta pared, proponiéndole a los espectadores un juego de inquietud constante sobre los límites de la teatralidad, sobre qué es real y qué es ficción, “Bailó toda la noche, tomó agua fría y se murió” tendrá una función muy especial este sábado a las 21 en La Lechuza. Un escenario histórico de la movida del teatro independiente platense y sobre el que podemos decir, sin intenciones de spoilear, que tiene una resonancia especial no solo en el espectáculo sino en la vida de la autora.
Las entradas para ver la función en la sala de 58 entre 10 y 11 se pueden reservar por mensaje privada a través de @bailotodalanocheobra.
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