Sandra Bullock repasó su carrera en una charla con su amiga Jennifer Aniston para la tapa de Interview y dejó dos definiciones filosas.
La primera se remonta a sus años de camarera en Nueva York: “Audicionaba para todos los pervertidos que existían, que me pedían que me bajara los pantalones”, contó. Su respuesta era siempre la misma: “No, no es el papel para mí”. Muchas aceptaban, explicó, porque todo actor cree que nunca más va a trabajar y agarra lo que venga.
La segunda decisión llegó ya como estrella taquillera: “El único momento en que fui intencional con mi carrera fue cuando dije: ‘Necesito parar ahora mismo con las comedias románticas’”, por las críticas que le llovían por el género. Tras Two Weeks Notice (2002) se corrió dos años y volvió con Crash. “Quería ejercitar otros músculos”.
SUSCRIBITE a esta promo especial