La música fue protagonista del último adiós a Piero. El reconocido cantautor, fallecido el miércoles a los 81 años, fue despedido por familiares, amigos y distintas personalidades del espectáculo en una emotiva ceremonia que comenzó en una casa velatoria del barrio porteño de Belgrano y culminó ayer con el entierro de sus restos en el Cementerio de la Recoleta.
Uno de los momentos más conmovedores ocurrió durante el velatorio, cuando sus hijos Juan y Fiorella De Benedictis interpretaron “Mi viejo”, la canción que Piero popularizó en 1969 y que se convirtió en un clásico de la música argentina. Los acompañó en guitarra Enrique Aiello, quien trabajó junto al artista durante 30 años.
Entre lágrimas y abrazos, familiares y amigos se sumaron a la interpretación. Al finalizar, Juan levantó la mirada hacia el cielo, lanzó un beso y saludó con una mano, en un gesto cargado de emoción.
La ceremonia reunió a su esposa, Mariana Schettini, sus hijos Juan, Giuliano y Fiorella, y su nieta Ámbar de Benedictis, hija de Juan y de la conductora Juana Viale, quien se mostró especialmente conmovida por la pérdida de su abuelo.
También se acercaron distintas figuras conocidas, entre ellas el periodista Gustavo Lutteral, el productor Darío Arellano y Walter “Alfa” Santiago, exparticipante de “Gran Hermano”. A través de las redes sociales, Marcela Tinayre también expresó su tristeza y dedicó palabras de afecto a la familia.
El entierro en Recoleta
Ayer, pasadas las 11 de la mañana, el cortejo fúnebre partió hacia el Cementerio de la Recoleta, donde se realizó una ceremonia íntima, reservada para familiares y allegados.
Piero había nacido en Italia en 1945 y llegó a la Argentina durante su infancia. A lo largo de más de seis décadas construyó una trayectoria marcada por canciones como “Mi viejo”, “Para el pueblo lo que es del pueblo” y “Llegando llegaste”.
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