Otro día, otra coronación de gloria: contra viento y marea, el cine nacional resiste y se llevó un premio del prestigioso festival de Venecia. El galardón fue para “A veces me entra tristeza, otras veces rebelión”, de María Aparicio, que conquistó el máximo premio de la Giornate degli autori.
La “Jornada de los Autores” es una sección autónoma y paralela a la Mostra de Venecia, creada en 2004 para promover el cine independiente, original e innovador, y otorgó a Aparicio, la cineasta de “Sobre las nubes” y “Las cosas indefinidas”, se llevó el premio a mejor dirección, un reconocimiento a las condiciones en que fue rodada la película: la directora fue elegida para la residencia Joaquim Jordá organizada por el Museo Reina Sofía, FIDMarseille y DocLisboa, y en ese marco es que desarrolló este proyecto y aprovechó su estadía en Madrid para rodar en las propias instalaciones del Museo, en otras zonas de la capital española como el barrio de Lavapiés y en varias locaciones de Cataluña, con equipo mínimo y recursos acotados.
La película, cuyo título proviene de una canción de Atahualpa Yupanqui, narra el encuentro fortuito de un historiador y una actriz, ambos argentinos, en Madrid. Eva está de paso por Madrid. Allí pasa los días en soledad: no conoce a nadie y tampoco tiene mucha predisposición para vincularse con extraños. La ciudad es entonces un lugar desconocido por donde ella se desplaza sin rumbo y con la curiosidad adormecida. Pero una tarde, en una sala del Museo Reina Sofía, un hombre se acerca a ella. Su nombre es Dante y es un historiador argentino que se encuentra en Madrid realizando una investigación sobre Juan Bialet Massé y las luchas obreras de su país.
LOS PREMIOS PRINCIPALES
La Mostra, en tanto, se cerró este domingo con el León de Oro para “Woman unknown”, de la directora danesa May el-Toukhy, un drama histórico sobre una sirvienta marcada por un secreto durante la Segunda Guerra Mundial.
El León de Plata, el segundo en importancia, fue para “Possible love”, con la que el surcoreano Lee Chang-dong volvió al cine con una sutil crítica social con despidos masivos de fondo, ocho años después de “Burning”.
El cineasta Ilya Khrzhanovsky, de origen ruso, se llevó el premio a la mejor dirección por el fresco histórico “Dau”, que cuenta tres décadas de brutalidad y totalitarismo en la Unión Soviética, a través de los ojos de Lev Landau, uno de los físicos más grandes del siglo XX.
El galardón al mejor actor masculino fue para el estadounidense John Malkovich por su papel de un veterano agente de la CIA en “Wild nine horse”, que ya suena como candidata al Oscar.
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