Empezó chiquito: un corto de siete minutos que Pendleton Ward dibujó en 2007 y que internet adoptó antes que ningún canal. En 2010, cuando “Hora de aventuras” se estrenó en Cartoon Network, parecía apenas una rareza feliz: un chico con gorro de oso, un perro que se estiraba, un reino de caramelo levantado sobre las ruinas de nuestro mundo. Diez temporadas después era otra cosa. Era la serie que le enseñó a toda una generación que un dibujito podía hablar del duelo, de la memoria que se deshace, del amor que no vuelve, de lo que cuesta crecer. Que se podía ser tonto y hermoso al mismo tiempo. Cuando terminó, en 2018, mucha gente que ya no era chica lloró como si se despidiera de un lugar real.
Ooo, sin embargo, nunca cerró del todo. Hubo un par de series derivadas. Y ahora vuelve a abrir la puerta: este lunes llega a HBO Max “Hora de aventuras: Misiones secundarias”, nuevo “spin-off” que retrocede el reloj hasta un Finn de doce años y lo devuelve a lo que era al principio —una aventura por día, ninguna consecuencia cósmica, puro asombro—. Un regreso que no pretende ampliar la mitología sino recordar por qué nos enamoramos de ese mundo.
Nate Cash, su showrunner y que estuvo involucrado en la serie original, cuenta que desde Cartoon Network les dijeron que para su proyecto de spin-off podía no usar a Finn y a su perro Jake. Pero decidieron tomar el riesgo de que los protagonistas de la serie original fueran los mismos de su serie derivada porque “Finn es maravilloso. Es inocente, quiere ser algo más grande que sí mismo sin saber qué es eso exactamente… Me hace acordar a una época en mi infancia que extraño mucho, cuando tenía estos planes ambiciosos, gigantes, pero a la vez medio ambiguos, cuando quería ser un héroe sin saber bien qué era eso. Y eso era algo que quería ver en televisión”.
Quería ver, continúa, cómo Finn, “inocente, entusiasta, vive en este mundo apocalíptico, pero no está bajoneado, porque es tan chico. Es como una cápsula a un tiempo al que quería volver”.
“A cualquiera le gusta habitar un mundo amable, con buenos sentimientos. El mundo siempre necesita este tipo de historias”, agrega Victor Courtright, uno de los dos directores de las nuevas aventuras que vuelven a traer a la pantalla ese mundo tormentoso por el que se pasean Finn y su perro. “La serie es inocente y liviana”, dice Cash, “pero también reconoce la oscuridad del mundo. No se queda ahí, pero está claro que hay oscuridad y pesadumbre, aunque el cerebro de un chico de 12 años no pueda absorberlo”.
“La serie es algo muy preciado para muchos, para nosotros también”
Victor Courtright, director de “Misiones secundarias”
Y, sobre todo, Finn y Jake son “una dupla muy graciosa: el perro mágico un poco ‘slacker’ como una especie de animador de este chico de 12 años. La extrañeza de ese dúo es buenísima”.
“La magia del asunto es esa relación”, sigue Courtright. “No creo que haya ‘Hora de aventuras’ sin Finn y Jake. Los spin-offs están muy bien, y seguro habrá más, podés explorar cualquier personaje en cualquier dirección, infinitamente… pero en el fondo, en el corazón del asunto, la hora de aventuras es de Finn y Jake, es lo que hacen. Y es genial poder jugar en ese espacio, contar nuevas historias en ese punto dulce de las primeras temporadas, las de las aventuras episódicas y mostrarle a nuevas generaciones lo que es ‘Hora de aventuras’”.
La responsabilidad
Claro que volver a Finn y Jake, y a esa etapa de “Hora de aventuras”, implicaba un riesgo y una responsabilidad: la historia original se complejizó con el paso de los años, y hay un montón de tramas que estas “Misiones secundarias” tuvieron que tener en cuenta: la nueva serie no podía contradecir los eventos de la original, el canon.
Courtright estaba graduándose de la universidad cuando salió el primer episodio “en una era de incertidumbre y recesión: vi ese piloto y pensé ‘este es el futuro’, le hizo explotar la cabeza a mucha gente. Era una serie que no menospreciaba a los chicos, y era un show de artistas: fue una inspiración”. Es fan como todos los que van a estar mirando detenidamente los episodios de “Misiones secundarias” para encontrar cualquier error. Así que, sobre la responsabilidad de volver a Finn y Jake, dice: “La serie es algo muy preciado para muchos, para nosotros también. Tener que contar más historias en esta era de la serie, donde hay cosas que los personajes no deberían saber, o ciertos personajes ni tendrían que aparecer, son cosas que consideramos, desde ya. Pero no es algo difícil si ya sos fan de eso. Es más bien como si nos hubieran dicho: ‘¿Quieren entrar a esta casa de fiestas genial? Por favor, no rompan los espejos’”.
“Intentamos divertirnos en un espacio aparte, que no pisara el ‘lore’ de la serie que ya estaba construido”, agrega Cash. “Amamos el mundo construido en la serie original, así que intentamos no modificar nada que ya estuviera hecho. Y eso llevó a algunas excusas bien extrañas y muy divertidas para las cosas que escribíamos y que por ahí no encajaban en la línea de tiempo”.
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