Este 23 de octubre Federico Moura cumpliría 75 años de edad. Sin embargo, desde aquel miércoles 21 de diciembre de 1988 en el que abandonó este mundo para siempre, su estela brilla cada vez con más fuerza e intensidad. Dueño de una personalidad única y responsable absoluto de aportarle al rock argentino una alta y renovadora cuota de modernidad, elegancia, estilo, ironía y glamour, el vocalista y líder natural de Virus ha influenciado (y continúa haciéndolo) a infinidad de artistas, desde sus contemporáneos Soda Stereo y Cosméticos, pasando por Babasónicos, Adicta, Leo García, Miranda! y Entre Ríos y arribando al presente a través de Indios, Bandalos Chinos y muchos más.
Así, Federico Moura fue el líder, vocalista, compositor y principal estandarte estético de Virus, una de las bandas más influyentes y renovadoras del rock argentino y de la new wave en Sudamérica durante la década de 1980. Con su estilo hedonista, provocador y ambiguo, rompió con las estructuras tradicionales del rock progresivo de la época e introdujo ritmos bailables, sintetizadores y letras camufladas con una sensualidad única
Brilló en la ciudad de La Plata. Nacido en Berisso el 23 de octubre de 1951, Federico no solo destacó como cantante y diseñador de ropa, sino también como productor artístico, teniendo un rol clave al producir el álbum debut de Soda Stereo en 1984. Trágicamente, falleció el 21 de diciembre de 1988 a los 37 años debido a una insuficiencia cardiorrespiratoria derivada del VIH/Sida, dejando un legado imborrable en la música popular hispanoamericana.
Desde su aparición al frente de Virus a comienzos de los ochenta, dejó bien en claro que, como consideraba David Bowie, el rock no era (ni debe ser) meramente música. Que tenía que estar en contacto y retroalimentarse con otras disciplinas, como la literatura, el cine, el teatro, la publicidad y la moda, ya que todo eso en su conjunto podía derivar en algo nuevo, distinto, atractivo y dinámico.
Sus conocimientos de arquitectura, de diseño de indumentaria y el haber aprovechado al máximo la posibilidad de viajar por diferentes lugares del mundo contribuyeron a que todas esas inquietudes e información que daban vueltas por su cabeza derivaran en el concepto global que fue Virus. Por eso, no resultó para nada extraño que actores (Lorenzo Quinteros, Jean Francois Casanovas), escenógrafos, vestuaristas, ilustradores (como por ejemplo Renata Schussheim) y representantes de otras áreas no necesariamente musicales colaboraran con el grupo en sus primeras performances en vivo, caracterizadas por una puesta en escena de corte teatral, asiduos cambios de vestuario y el magnetismo de su particular cantante.
Entre su discografía esencial con Virus dejó una huella en el rock nacional. Junto a sus hermanos Julio y Marcelo Moura, y músicos como Mario Serra, Federico grabó siete álbumes fundamentales que marcaron la transición hacia la democracia en Argentina:
Wadu Wadu (1981): El debut discográfico que refrescó la escena local en las postrimerías de la dictadura militar.
Recrudece (1982): Un álbum cargado de ironía y críticas sociales camufladas.
Agujero interior (1983): Con un sonido más directo y rockero, consolidó su presencia en las radios nacionales.
Relax (1984): Marcó la transición formal hacia el uso de la electrónica, sintetizadores y cajas de ritmos.
Locura (1985): El pico de su éxito comercial masivo en América Latina, vendiendo cientos de miles de copias gracias a himnos como "Una luna de miel en la mano" y "Pronta entrega".
Cuando en 1987 el grupo se encontraba en pleno proceso de grabación de Superficies de placer, Federico comenzó a evidenciar síntomas de que no estaba nada bien. Por aquellos años no se conocía demasiado acerca de la enfermedad, pero tras la realización de un test supo que había contraído HIV. A pesar de no estar en óptimas condiciones, no sólo culminó el álbum sino que lo presentó en vivo con una enorme fuerza de voluntad. Su estado fue deteriorándose cada vez más, pero así y todo durante 1988 participó del armado de Tierra del Fuego, el siguiente trabajo discográfico en el que le pidió a su hermano Marcelo que se hiciera cargo de la voz y que continuaran adelante con la banda porque él ya no podía acompañarlos. Desafortunadamente, no pudo escuchar el álbum una vez terminado porque en la madrugada del 21 de diciembre de ese mismo año, Federico murió en su casa como consecuencia de un paro cardiorrespiratorio.
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