La casa de mujeres de Gran Hermano Generación Dorada viene heavy.
Una y otra vez, discuten con los mismos argumentos, muchos de ellos viejos, con golpes bajos y un nivel de imitación a sí mismas que aburre. En esta ocasión, todo estalló porque perdieron la prueba semanal.
Sin dudas, cuando un reality cae en la repetición, pierde la magia y en especial Gran Hermano.
Así, la producción les propuso hacer otra coreografía para la prueba semanal, de la que tendrían que participar todos. Como ya no se soportan con el resto, Charlotte Caniggia y Tamara Paganini decidieron no hacerlo, Nazareno Pompei, visita de esta última, la apoyó y tampoco lo hizo.
Por eso, Gran Hermano decidió sancionarlos una vez más con su clásico castigo: el presupuesto semanal. En caso de perderlo, tendrían solo el 12,5%, si ganaban, obtendrían el 25% La realidad es que la coreo distaba mucho de la original pedida y, además, el público está bastante harto, por lo que votaron por el "no" y la perdieron.
Las participantes de la casa más famosa que estaban en placa se enfrentaron durante la cena y dejaron en claro quién es su objetivo. La tensión fue tal que Santiago del Moro y Gran Hermano tuvieron que intervenir para intentar calmar los ánimos.
Entonces, la famosa cena de nominados, que suele ser un momento de reflexión, se convirtió en un campo de batalla donde las participantes dejaron de lado cualquier filtro.
La placa de esta semana está conformada por Sol Abraham, Yipio, Mariela Prieto, Pincoya, Tamara Paganini y Luana Fernández . Una de ellas abandonará la casa este lunes 24 de agosto durante la gala de eliminación.
Allí, las acusaciones cruzadas comenzaron desde el primer plato. Una de las participantes, visiblemente molesta, apuntó contra otra por "juego sucio" y "no tener palabra". La situación escaló rápidamente cuando una tercera participante se sumó a la discusión, defendiendo a una y criticando a la otra. Lo que comenzó como una cena formal terminó en un ida y vuelta de reproches.
Santiago del Moro, conductor del reality, y el propio Gran Hermano debieron intervenir para intentar bajar la tensión, pidiendo calma a las participantes.
Por último, vale destacar que, este episodio es solo el último de una serie de cruces que vienen marcando las últimas semanas de Gran Hermano Generación Dorada .
Una de las participantes más polémicas, Pincoya, ha sido protagonista de varios momentos conflictivos, incluyendo un fuerte enfrentamiento con Tamara Paganini, donde la chilena manifestó su deseo de agredirla físicamente . Asimismo, generó controversia al desnudarse en vivo durante una discusión con la producción, lo que llevó a muchos usuarios a pedir su expulsión.
Sol Abraham se puso al hombro la defensa de la causa, enfrentándose principalmente a Tamara por no ser parte la coreografía y perjudicarlos. Además, aprovechó para apuntar contra Yipio, a quien acusó de haber hablado de más con Andrea del Boca en las bodas, por lo que los habrían sancionado en primera instancia.
"Me estás acusando de algo en lo que yo no tengo nada que ver. Me encerré como ustedes a hacer la coreo", le respondió Yipio. Sin embargo, se dio el famoso "día de la marmota" y volvimos a escuchar los mismos argumentos una contra otra: que una es planta, que la otra es agresiva, que una hace juego sucio, que la echaron a Mavinga, que me escupió y que la otra se la pasa sentada en el sillón.
Parece un cuento de nunca acabar y Gran Hermano cayó en esta dinámica constante, que alimenta con las mismas actividades disfrazadas de distintas durante las tardes, cuando la idea sigue siendo que discutan. Laura Ubfal lo dijo en el debate, ya es aburrido de ver. Mientras tanto, Ángel de Brito confirmó que Telefe estiraría una semana más el final, con la intención de mejorar el promedio de rating de septiembre, a la expectativa de que Popstars funcione.
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