Disney se enfrenta a una realidad: sus películas de acción real basadas en clásicos animados no funcionan. Al menos, no como esperaban. Y “Moana”, cuya versión de carne y hueso se estrenó el jueves, es la última prueba: la película, que según se informó costó 250 millones de dólares producir, recaudó apenas 43 millones por venta de entradas en Estados Unidos y Canadá.
En el plano internacional, obtuvo 52 millones de dólares en 50 mercados, lo que suma un debut global de 95 millones de dólares.
El estudio apostó fuerte por “Moana”, una de sus franquicias más populares. Pero las nuevas versiones de acción real de Disney de películas animadas queridas, nuevas y antiguas, han tenido éxitos y decepciones. Algunas han superado los 1.000 millones de dólares, entre ellas “Lilo & Stitch”, “El Rey León” y “La bella y la bestia”. Otras han naufragado, en especial “Blancanieves” del año pasado, que recaudó apenas 205 millones de dólares en todo el mundo.
Paul Dergarabedian, responsable de tendencias del mercado en Rentrak, señaló que el debut de “Moana” también podría ser producto de una sobresaturación de títulos con clasificación PG en el mercado: “Minions & Monsters” de Universal quedó en segundo lugar con 20,5 millones de dólares y “Toy Story 5” estuvo muy cerca detrás, en el tercer puesto, con 18,5 millones.
“A las familias les encanta ir al cine, pero ahora mismo hay tres (películas)”, señaló Dergarabedian. “Eso es mucha competencia”.
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