Marta González, una de las actrices más queridas de la escena argentina, se sinceró sobre su relación de más de 25 años con el fallecido futbolista Chiche Sosa.
Lejos del mundo que hoy rodea a las parejas de los futbolistas, Marta se define como una de las primeras "botineras", pero aclara que lo suyo fue "por amor, por calentura".
Así, Marta confesó que al lado de Sosa se sentía sumamente insegura. Mientras Sosa era visto como un hombre muy "fachero", ella admite: "yo me creía tan fea... al lado de él".
Esta inseguridad la llevó a ocupar un lugar equivocado en la pareja, reconociendo que ella misma tuvo parte de la culpa en el desgaste de la relación: "Me convertí en la mamá de Chiche y los hombres se casan para tener una mujer, no para tener una mamá", reveló, al tiempo que admitió que Sosa le fue infiel numerosas veces.
Sin dudas, uno de los momentos más impactantes de su relato fue una anécdota que refleja el nivel de exigencia y machismo que ejercía Sosa sobre ella.
Aquí, Marta recordó que, tras haber tenido intimidad, ambos estaban en el baño y él le ordenó: "Tírate al suelo... poné los brazos atrás". Ella, pensando que se trataba de una propuesta sexual o un juego erótico, obedeció desnuda en el piso, solo para que él le dijera: "Hacé así porque tenés un rollito", obligándola a hacer abdominales en ese momento.
Por otra parte, la infidelidad fue una constante que Marta intentó ignorar durante mucho tiempo. Sin embargo, hubo un episodio que no pudo evitar: mientras trabajaba en la obra Aplausos junto a la legendaria Libertad Lamarque, la llamó al camarín para darle una noticia devastadora. "Mientras vos estás en escena, tu marido está con una mujer besándose", le reveló Lamarque.
Al enterarse, Marta describió un sentimiento de "dolor físico tan grande que fue como si me arrancaran las entrañas".
La muerte de su hijo Leandro fue el golpe más duro de su vida, pero no logró reconstruir el vínculo con Sosa. Leandro murió con apenas 29 años en un accidente de autos en México.
Aunque cuando ocurrió la tragedia intentaron estar juntos por el dolor compartido, Marta explica que "no resultó, fue difícil", ya que para ese entonces él ya estaba en pareja con otra mujer.
Hoy, Marta encuentra consuelo en su hija María Mercedes y en la creencia de que no existe la muerte definitiva, manteniendo una conexión espiritual con su hijo.
Vale destacar que, a sus 81 años, Marta González continúa trabajando, algo que describe como su motor de vida. A pesar de enfrentar un diagnóstico de cáncer con metástasis, se muestra valiente y agradecida. Su refugio es el escenario, donde asegura que "no siente cansancio, no siente dolor, no siente nada", cerró la valorada actriz.
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