En “Lo dejamos acá”, Ricardo Darín se mete en la piel de un psicoanalista pragmático que pierde la fe en los métodos habituales de la psicología y comienza a sobrepasar los límites con sus pacientes; y si bien todo parece funcionar a la perfección, la aparición de un famoso escritor, encarnado por Diego Peretti, pondrá a pruebas sus límites y la efectividad de su terapia.
La película, una producción local para Netflix que estrenó hoy, cuenta con gran elenco y la dirección de Hernán Goldfrid, quien describió la cinta como una “comedia negra en la que, como espectadores, nos reconocemos en las obsesiones de su protagonista y, aunque muchas veces tome decisiones que sabemos irremediablemente equivocadas, nunca le soltamos la mano”.
Para el director, “Lo dejamos acá” invita a “poder reírnos de nosotros mismos, de nuestros fantasmas y contradicciones; de reconocer nuestras neurosis y, al mismo tiempo, ese deseo de encontrar una salida rápida”.
De San Sebastián al streaming sin escala
Hacia fines de septiembre, la cinta tuvo su premiere mundial en la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, antes de su estreno global en Netflix. La presentación contó con la participación de Ricardo Darín, quien reconoció la importancia de poder presentar esta producción local en un evento de esa magnitud.
“Es un honor estar en este festival tan querido por todos nosotros. Es un festival que ha abrazado, querido, apoyado al cine latinoamericano y argentino. Por eso, estar acá y poder presentar nuestra película es, ante todo, un enorme orgullo”, afirmó el actor, quien vuelve a compartir protagonismo con Peretti en un ida y vuelta en escena sumamente atrapante.
“La idea de un duelo entre dos personajes que son dos caras de una misma moneda siempre ha sido algo que me atrae a la hora de contar historias. Esa némesis entre dos personalidades que tienen la certeza de no tener nada en común, pero, fatalmente, no dejan de ser el irónico reflejo uno del otro, es seguramente uno de los puntos que más me atrajeron a la hora de pensar a estos personajes”, reconoció Goldfrid.
En este sentido, el tono de la cinta, cuyo guión fue escrito por Emanuel Diez, estuvo en el desafío que implica la comedia en sí misma. “Esa comedia que estaba leyendo no era una comedia liviana. Cada situación, cada diálogo, cada decisión extrema de Ulises Verón me parecía parte de la deconstrucción de un personaje que se siente todopoderoso y termina en un inevitable descenso a sus propios infiernos. Todo eso me resultaba fatalmente cómico”, dijo el director.
Darín y Peretti reunidos en pantalla chica
“La posibilidad de potenciar el ‘duelo’ entre Ulises Verón y Martín Bouchard con dos actores como Ricardo Darín y Diego Peretti era hacer crecer de manera exponencial nuestra película”, reconoció Goldfrid.
El cineasta contó que desde que empezó su carrera tuvo la oportunidad de trabajar con grandes talentos y en especial remarcó la suerte que había tenido de poder dirigir tanto a Diego como a Ricardo. “Si hay algo que puedo asegurar es que ellos dos son pilares fundamentales en mi carrera como director, personas de las que pude aprender no solo acerca del vínculo director-actor, sino también de cómo construir un universo a partir de los detalles”, dijo.
En “Lo dejamos acá”, Darín estuvo involucrado en el proyecto desde el arranque, y a partir de ahí comenzó la búsqueda del personaje de Martín Bouchard, y cuando surgió el nombre de Peretti, fue como formar un “dream team rotundo”, afirmó el cineasta.
Vale destacar que ambos actores habían trabajado juntos previamente en dos oportunidades: en teatro con la obra “Submarino amarillo” y en el cine con “La señal”, con lo cual la idea de volver a reunirlos en pantalla cuadró de forma casi perfecta.
Una ciudad atravesada por el psicoanálisis
Para Goldfrid, Buenos Aires es mucho más que el escenario de la película: su particular vínculo con el psicoanálisis la convierte en un personaje fundamental de la historia. “La ciudad no funciona simplemente como escenario, sino que interviene, condiciona y termina atravesando la psiquis de nuestros personajes”, explicó.
Aunque conversó con analistas para desarrollar el filme, Goldfrid construyó el universo de la historia a partir de experiencias personales y compartidas por el equipo, especialmente desde el lugar de los pacientes. “La película habla más de pacientes que de terapeutas, de nuestros propios fantasmas, nuestras neurosis y del lugar hasta donde estas nos llevan”, dijo.
En ese recorrido, también le interesó explorar las contradicciones de Ulises, el terapeuta que cree tener las respuestas para los demás, pero no consigue encontrarlas para sí mismo. El trabajo con Diego Peretti, quien es psiquiatra en la vida real, aportó una mirada enriquecedora sobre los personajes. Goldfrid destacó su lectura profunda de las conductas y las angustias, así como la construcción progresiva de Martín Bouchard, un antagonista que fue adquiriendo nuevos matices escena tras escena.
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